Hola a todos. Como comenté anoche en la entrada que hice al blog, pensaba hablar de un tema que llevamos observando y manifestando muchos blogs en las novelas que se publican últimamente. Faltas, erratas y errores de concordancia y de estilo (sobre todo lo he observado en las de género juvenil, romántico y fantástico. En la narrativa adulta parece que se tiene mucho más cuidado). El otro día leí una entrada que hizo Alba (Letras y escenas) al respecto de esto, y días después leí algo muy parecido en el blog de Oscar (Libros a raudales). Así que hoy me toca a mí.
Érase una vez, en un país muy lejano una princesa muy hermosa. Su belleza estaba comentada, y todos los muchachos del reino la alagaban con regalos. Desde todos los rincones llegaban marqueses, varones y duques para contemplar su veldad. Eran tantos los muchachos que luchaban por merecer sus fabores, que la princesa propuso una prueva:-Es un royo tener que decidir entre tantos pretendientes –la princesa rio y dejó caer un pañuelo sobre la hierva-. Tras pesarlo detenidamente e decidido someter mi mano al que me traiga una rosa negra de las montañas magicas. Haber quien me la trae.
-¡Va! Eso está echo –dijo un pretendiente recogiendo el pañuelo-. Mañana sin falta tendréis la rosa en vuestras manos –se hechó una mochila al hombro y salió corriendo en busca del regalo para la princesa.
Pero huvo quien fue más lejos y añadió:
-¿A osado decir que mañana la tendréis en buestras manos? No ay caballero que me supere en velocidad...
¿Habéis encontrado alguna falta? A ver si las pilláis. Os puedo asegurar que no me las he sacado de la manga. Todas las faltas estas están recogidas en las novelas que últimamente se publican.
¿Por qué esa dejadez en las novelas que publican últimamente? No sé si es que no hay dinero para los correctores de estilo y para los correctores ortográficos, pero hay ciertos errores que me dejan sin aliento. Tras el aturdimiento que me provocan ciertas faltas, intento pasar un muy tupido velo para seguir disfrutando de la lectura. Y esto ya no es sólo una llamada de atención hacia los escritores, sino a quienes publican. No está en mi ánimo dejar en evidencia a ningún autor, pues alguna vez se nos puede escapar alguna falta y errata. Está claro que desde fuera se ven los errores mucho mejor que desde dentro. A mí me pasa, y supongo que no soy la única a la que le cuesta reconocer ciertos errores. Varios pares de ojos ven mucho más que un par. Además, hay que tener en cuenta que las novelas deben de ser un modelo para quienes las leemos. Una falta reiterada en un texto puede hacernos dudar de si realmente una palabra se escribe con V o con B, o con H o sin H.
En este sentido, creo que los autores extranjeros tienen cierta ventaja sobre los autores españoles, a no ser que se haga una mala traducción de la novela, "que haberlas hailas". Sin embargo suelo encontrarme muchas más faltas en los autores de aquí, que en los extranjeros. Está claro que no puedo meter a todos en el mismo saco. También hay excepciones. Es muy raro que me encuentre faltas en las novelas de David Lozano, Maite Carranza, José Antonio Cotrina, Laura Gallego, Care Santos, Fernando Marías, Bárbara G. Rivero o Antoni García Llorca, por poner un ejemplo.Dicen las malas lenguas, y no sé si será verdad, que cierto premio nobel tiene faltas de ortografía, errores gramaticales y que sus novelas tienen que revisarse de arriba abajo. Si estas novelas no hubiesen sido corregidas es posible que no hubiera llegado tan lejos, o igual sí, pero considero que una obra que llega a mis manos es redonda, no sólo por tener un argumento maravilloso, sino por tener en cuenta todas estas cuestiones.
Y vosotros, ¿qué pensáis de las faltas? ¿Consideras que se debe cuidar este aspecto?
