Sobre la quedada de ayer de Anika y otras cuestiones
Hola a todos. Ayer hubo una quedada en la feria del libro de Valencia. La organizadora de todo fue Anika, la administradora de Anika entre libros. Yo sólo puede acudir un ratito porque por la tarde tenía trabajo contando Alicia en el país de las mandarinas (un texto dramatizado por mi pareja y por mí. Este obrita tiene el espíritu de Carrol, aunque nosotros hacemos una versión muy particular).

En la foto está Anika, Marta Querol (fue finalista al premio planeta 2008 y muy pronto su novela El final del ave fénix será reeditada por Aladena), yo y Vera Parkhuit (Fue finalista del Premio Minotauro 2008 con su novela Aquamarine).
Mi encuentro con Anika, como digo, fue muy breve, aunque por lo poco que la conocí me dio la impresión de ser una mujer muy vital, a la que le apasiona los libros, tanto como los que estábamos allí.
El día 1 de Mayo también habrá otra quedada en la feria. Posiblemente yo me lleve un bocadillo para comer allí porque después me voy a trabajar, aunque volveré sobre las seis de la tarde. Este sábado estatá Javier Ruescas y Sandra A. Belenguer, entre otros, y ni mi hijo ni yo queremos perdernos esta cita.
Y cambiado de tema, alguna vez os había dicho que subiría alguna foto de mis cuentos. Son obritas en pequeño formato que funcionan bien tanto en bibliotecas, colegios, plazas, como centros comerciales.

Esta primera foto pertenece a Mandarina y el tesoro del dragón, un cuento inventado por mi pareja y por mí. Casi todos los elementos los hacemos nosotros, desde coser, hasta escribir el texto.

Esta segunda foto es de Blancanives. En esta ocasión fuimos a una aldea a más de 100 km. de Valencia para representar el cuento. A veces nos encontramos con dificultades a la hora de montar. En este lugar nuestra escenografía, a pesar de ser mínima, no cabía en el mini escenario que había en esta sala de multiespacio.
Estas dos fotos pertenecen a la primer cuento que decimos crear mi pareja y yo. Se trata de Caperucita Mandarina (mi nombre de payasa es Mandarina). Tanto la foto de Blancanieves como estas dos están tomadas por mi hijo el mismo día, pero a diferentes horas y en diferentes lugares. Ese día sólo nos dio tiempo de comer por el camino en el coche.
Como curisidad os diré que el sitio más extraño donde hemos actuado fue este verano en una aldea de Valencia. No tenían siquiera un escenario, pero improvisaron una tarima encima de un remolque de camión. Apenas nos podíamos mover mi chico y yo, pero al final pudimos salir con éxito de aquella experiencia.Por cierto, ¿os apuntáis a la quedada del día 1 de Mayo?
Nos seguimos leyendo.