Mi Sinopsis: A la Tierra se le acaban los recursos y el ser humano conquista nuevos planetas. Darrow, un joven de dieciséis años, es lo que se llama un sondeainfiernos, es decir, se dedica a cavar para sacar Helio3, imprescindible para hacer Marte habitable. Su casta, la más baja de todas, no tiene posibilidades de ascender en la escala social, además, están continuamente vigilados, no pueden salir a la superficie, tienen la comida racionalizada… hasta que un descuido (y un castigo) lo cambia todo. Darrow descubre que su universo no es como creía y que ha vivido siempre engañado y manipulado. Ahí empezará su lucha por la igualdad, por la justicia. O quizás por la venganza.Estrategia. Fuerza. Amor. Traición. Ideas como libertad o igualdad murieron junto con la Tierra. Ahora, en Marte, el equilibrio se sustenta en un férreo sistema de castas representadas por colores. Para acceder a la élite de los gobernantes, los dorados deben ganarse su puesto en una contienda implacable. Pero Darrow no es un dorado. Es un rojo, forjado en las entrañas del infierno. Afilado por el odio. Fortalecido por el amor. Para sobrevivir, debe ocultar su verdad. No debe olvidar que cada muerte es por la libertad. Y con una idea fija en la mente: no convertirse en uno de ellos, pase lo que pase.
Me echo a temblar cada vez que dicen que
una novela es la nueva Los juegos del
hambre. Ay, qué responsabilidad y qué presión, tanto para el autor como
para los lectores. Porque, quieras o no, uno se acerca al libro ya
sugestionado, con la esperanza de que la historia lo fascine, comparándolas a
todas horas y aliviándose o decepcionándose en cada página, según se dé.
Cuentan que Amanecer rojo se parece a
Los juegos del hambre, y que recuerda
a Divergente y a Juego de Tronos. Y yo digo que es algo diferente porque tiene un planteamiento ambicioso e inquietante,
porque nos lleva a un escenario nuevo y porque desarrolla una trama compleja,
madura y moderna. Es otra cosa. Sí, hoy analizamos una de las grandes apuestas
de RBA Molino para este año: Amanecer
rojo, la primera novela del americano Pierce Brown, a medio camino entre la
distopía, la ciencia-ficción, la fantasía épica y la mitología. Oirás hablar (y mucho) de este libro,
que ya ha vendido sus derechos a veintitantos países y del que una productora
está preparando su adaptación al cine, pero vayamos por partes.
Amanecer
rojo tiene grandes bazas para
conectar con el público: una acción vertiginosa, giros inesperados en el
argumento, el sueño de una revolución y un personaje-héroe capaz de todo por
salirse con la suya. El autor sigue los cánones clásicos y los reinterpreta a
su manera: una sociedad oprimida, un acontecimiento que lo cambia todo y un
protagonista convertido casi en semidiós que busca salvarse a sí mismo y que
salvará a la Humanidad. Y todo esto tiene como telón de fondo un universo
completísimo, La Sociedad. Y aquí
encontramos su punto fuerte y también su debilidad: es un mundo tan amplio,
con tantas leyes, tantos personajes y tantos conceptos nuevos, que hay que
leerlo con la mente despierta, concentrado y a ser posible en silencio.
Aparecen tantas palabras nuevas, tantas descripciones de las castas y las costumbres
y tantos territorios desconocidos que uno tiene la sensación de estar cruzando
un abismo sobre uno de esos puentes de
madera tan enclenques. Sí, uno tiene miedo a despeñarse, a desorientarse en
la historia, a perder el hilo, pero eso
no ocurre. El argumento avanza y el lector sólo puede seguir leyendo, metido ya
de lleno en este futuro terrible que imagina Brown.
Amanecer
rojo, que es la primera entrega de una trilogía, cumple con creces su
función de entretenimiento –uno disfruta, se pone nervioso y se promete que
sólo leerá un capítulo más antes de dormir -, pero no se queda solamente en una
historia tonta. Tiene mensaje. Es una gran reflexión sobre cosas que nos
importan o que deberían importarnos, sobre todo ahora. La democracia, la libertad, la opresión de los poderosos y, sobre todo,
la rebelión. LA REBELIÓN. ¿Qué joven no ha soñado con rebelarse, con
cambiar las cosas? Y lo hace ayudándose de referencias mitológicas, de hechos
históricos –como el episodio homenaje al caballo de Troya- y de la cultura
clásica. Pierce Brown no se corta y despliega un estilo claro y certero, muy
efectista, en el que caben también los tacos. Hay violencia, hay sangre y hay crueldad. Lo que no encontramos –y
tampoco se echa de menos- es amor. O mucho amor. Muy valiente, sí, señor, uno
no tiene tiempo de enamorarse cuando va a liberar a la Humanidad.
Amanecer
rojo es un libro oscuro y estimulante; de hecho, es el primer crossover de RBA Molino, con el que
pretende abrirse a otros públicos. Nada
de lo que has leído hasta ahora te servirá porque el universo es otro, las
reglas son otras y hasta la gravedad es otra. Eso sí, paciencia con las
descripciones, que son frecuentes: no te pares, sigue adelante. Dice un amigo
que con un panorama como el actual –crisis económica, desconfianza hacia la
clase política, jóvenes con un futuro borroso-, esta historia viene como anillo
al dedo porque no podemos perder la
capacidad de soñar con una revolución. Pues eso.
—Yo vivo para ti.
