Hola a todos. Hoy os traigo una novela sorprendente, que aunque aún no está a la venta, he tenido el placer de leerla. Se trata de Hojas de dedalera, de Victoria Álvarez y publicada por Versátil.

Desde niña Annabel Lovelace se ha visto obligada a vivir con su tío, guarda del Cementerio de Highgate, donde descubre su extraña habilidad para comunicarse con los muertos, quizás gracias a la enfermedad cardiaca que la obliga a vivir entre la vida y la muerte.
Años más tarde, una serie de misteriosas casualidades la convertirán en la médium más influyente del Imperio Británico. Sin embargo, su don la llevará a descubrir secretos que deberían haber permanecido ocultos y que pondrán en jaque a la aristocracia londinense.
(Hojas de dedalera): (bot.) Planta herbácea de la familia de las Escrofulariáces, cuyas hojas se usas en medicina para crear la digitalina, utilizada en el siglo XIX para luchas contra las enfermedades cardíacas.
Annabel es una niña de seis años que vive con sus tíos y duerme en un ataúd. Tiene un problema de corazón y toma digitalina para calmar las pulsaciones. Además, tiene un extraño don, puede comunicarse con los muertos, por lo que le reportará más de una satisfacción, y algún disgusto.
La novela está dividida en tres partes. En la primera vemos a Annabel de niña y la relación que tiene con sus tíos, que son los guardas del cementerio. Mientras que su tía la adora y trata de protegerla, su tío quiere aprovecharse de ese don y de algo más.
En la segunda parte Annabel conocerá al misterioso caballero que la ayudó en su día y que desconoce el motivo por el que fue asesinado. En mismo momento en que se reencuentran, tanto Víctor como Annabel, sienten que hay una comunicación especial entre ellos, además de una atracción difícil de ocultar.
Y por último, en la tercera parte, en la vida de Annabel se desvelarán muchas cuestiones que trastocarán su vida. Hay asesinatos que están por resolver y Annabel se tendrá que enfrentar a algunos peligros.
Una de las primeras cosas que llama la atención en esta novela es el preciosismo con que la autora recrea el ambiente victoriano. En alguna ocasión recuerda a clásicos como Charles Dickens o Edgar Allan Poe, que es decir mucho.
La autora tiene un dominio de la palabra e incluso del ritmo que me ha maravillado. Si bien en un principio le cuesta un poco arrancar y el ritmo es un poco lento, esto asienta el ambiente melancólico por el que la autora se va a mover.
A nivel de personajes también están bien elaborados, y quizás sienta debilidad por la protagonista, por Annabel, una mujer fuerte que no se achanta ante nada. No me puedo olvidar tampoco de Víctor, un caballero de los pies a la cabeza, con una mirada y una sonrisa que hacen suspirar a más de una.
Desde que Víctor apareció en la vida de Annabel no ha dejado de cuidar de ella, aunque no siempre lo haya demostrado. Será su espíritu protector, su amigo y todo lo que Annabel le permita… Es un romántico empedernido y tierno a la vez. Y es que Víctor consigue arrebatarle el sentido a Annabel.
Por último me gustaría hablar del ambiente de esta novela. Me ha impresionado la capacidad de la autora para recrear una época con tanto detalle. Es posible que pueda apabullar a más de uno tanto detalle, pero pienso que a esta novela no le sobra ni una coma.
No sabría encuadrar esta novela, porque a pesar de haber un romance que quita hasta el hipo, también hay misterios que resolver. Lo que sí que tengo claro es que es una novela que me ha gustado mucho y que recomiendo si os gusta la época victoriana.
Con la colaboración de Versatil

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