―Hay una banda sonora que caracteriza a esta
novela, ¿por qué elegir la música de los 80 y 90? ¿Te gustaría que este verano
se volviera a llevar el tema de Los Inhumanos “Mari Loli”?
A mí personalmente, es la música que
más me gusta, la escucho constantemente porque es la que conformó la banda
sonora de mi infancia y juventud. Crecí viendo La Bola de Cristal con Alaska,
festejé con Los Inhumanos, bailé con los Hombres G…Además de que todo terminó
de cuajar cuando elegí la canción “Mari Loli” de Los Inhumanos (originalmente
de Orfeón Brutal, el grupo de Sergio Aguado) para una parte muy especial del
libro y Alfonso Aguado colaboró haciendo de Pater Iracundus. Y por supuesto, me
encantaría que se volviera a llevar la canción “Mari Loli”, de hecho, en abril,
en la presentación de Valencia, se va a presentar un nuevo videoclip de la
canción utilizando el libro que espero sirva para relanzarla de nuevo, me haría
mucha ilusión que mi libro pudiese hacer que la canción fuese cantada por mucha
gente este verano. ¡Tiene un ritmillo y un estribillo muy pegadizos!
―¿Qué piensas de que las mujeres solteras y
sin pareja jueguen con juguetes eróticos?
Pues como mujer soltera y sin pareja,
me parece lo más normal del mundo y animo a quien esté en esta situación a
probarlo, que pierdan la vergüenza y el reparo porque se darán cuenta de que es
una forma más de conseguir que la soledad sea un poco más llevadera. Además,
cuando encuentren pareja, pueden seguir usándolos con ellos, que es muy
divertido. Quise tratar este tema en el libro porque parece mentira que
viviendo en la época que vivimos, en la que parece que hablar de violencia y
sexo (con pareja) en libros y películas no está mal visto, el hablar de
juguetes eróticos sigue siendo prácticamente tabú. Es la realidad de miles de
mujeres solteras, ¿por qué ocultar algo que no es malo? ¿Por qué parece que
solo los hombres tienen derecho a hacerse unas pajillas y las mujeres no pueden
masturbarse?
―¿Crees que debería haber más protagonistas
como Mari Loli, es decir, mujeres que tienen un físico como el que vemos todos
los días por la calle?
Definitivamente sí. ¿Por qué una mujer
con sobrepeso, o no excesivamente guapa, o bajita o demasiado alta o bizca o
coja (o como quiera que sea menos “perfecta”) no puede ser la protagonista de
una novela? Las historias de amor pasan constantemente en la vida real, en la
que los protagonistas no suelen ser todos precisamente modelos de anuncio. Creo
que reflejar la realidad en los personajes que escribimos puede añadir una
dosis de esperanza y a la vez reeducar a una sociedad que es víctima de la
idiotización de los medios y la dictadura en cuanto a tallas y modelo de
belleza de las marcas comerciales. Lo bello es lo natural, y la natural implica
un grado de imperfección que nos distingue los unos a los otros, que nos hace
únicos. Y es en esa diferencia donde encontramos lo que nos parece atractivo y
termina provocando que surja el amor.
―Si tuvieras que elegir a uno de los
personajes de la novela para irte de vacaciones, ¿con quién irías?
De vacaciones me iría con Mari Loli,
creo que sería una compañera de fiesta perfecta y creo que no discutiríamos
mucho sobre dónde ir o qué visitar y como suelo ser un poco dictadora cuando
voy de vacaciones sobre en qué emplear el tiempo que tenemos, sería perfecto
porque no me gruñiría mucho jejeje.
¿Para perderte en una isla desierta?
A Ramón, por supuesto, yo quiero un
chico así en mi vida: divertido, sensual, inteligente… (si alguien sabe dónde
los fabrican, que me avise…)
¿Para que se pierda en una isla desierta y
no regrese nunca?
Sin dudarlo, al Castañero. Las personas
como él deberían ser multadas y obligadas a pagar una indemnización por el
tiempo que nos hacen perder a las chicas. ¡Que les corten la cabeza! (a
elección de la usuaria cuál de ellas) .
¿Para invitarle a comer a tu casa?
A Pater Iracundus, me encantaría pasar
un rato con él para chincharle un rato, estoy segura de que la conversación que
tendríamos en la sobremesa sería divertida y a mí me gustaría poder rebatirle
cada una de sus retrógradas ideas.
¿Para que te invite a su casa a cenar?
¡A Pelopo! Sería muy muy divertido!!!
Creo que es uno de los personajes con los que más me he reído escribiendo su
historia. El pobre es un ligón pero con muy mala suerte, así que le preguntaría
por todas sus experiencias y estoy segura de que me saldría material para escribir
otro libro.
―Si hubiera un director que se interesara
por tu novela y quisiera llevarla al cine, ¿quién te gustaría que fuera?
Me encantaría que fuese Roberto
Santiago, porque además de director es escritor y creo que eso da tranquilidad
al autor del libro que se adapte respecto a cómo se va a tratar en la pantalla.
Además, sus películas son divertidas y creo que encaja muy bien con mi libro.
―¿Cómo está siendo la acogida de Mari Loli
en la blogosfera? ¿Cuáles son las primeras impresiones?
Pues por el momento bastante bien,
están empezando a salir las primeras reseñas y están siendo positivas,
destacando no solo la historia de amor y los personajes, sino sobre todo el
humor, que era mi intención al escribirlo, así que si he conseguido hacer reír
a la gente con la historia de mi protagonista, me doy por satisfecha. Lo bueno
de Mari Loli es que tanto ella como el Pater andan sueltos en internet con sus
twitter y facebook particulares desde hace un mes más o menos, y se les conocía
antes de que saliese el libro, creando bastante expectación respecto a quiénes
narices serían esos personajes tan locos que escribían a la gente.
Especialmente el Pater, se lo ha pasado divinamente troleando en twitter a
algunos blogueros, que han caído rendidos a sus santos pies.
―Ya por último, como agente literario,
además de cómo autora, ¿qué consejos darías a un autor novel que va a presentar
su novela a una editorial?
Lo primero que estudien el catálogo de
la editorial a la que se dirigen, porque a lo mejor su novela no encaja con lo
que están publicando en esos momentos. Lo segundo, que revisen mucho la obra,
que hagan una corrección en profundidad para evitar que llegue a manos de un
editor con faltas de ortografía o gramaticales, esa es una carta de
presentación nefasta.