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viernes, 12 de marzo de 2010

Illius

Illius

Hola a todos. Hoy os traigo una novela que se titula Illius, cuyo autor es Raúl Ánsola y publicada por grupo Ajec.

Sinopsis:

Aurora encuentra en el altillo de su casa el recibo del revelado de un carrete que nunca llegó a recoger. Corresponde al fin de semana que años atrás pasó en un pueblo de montaña con Jaime, su antiguo novio. Ya con las fotografías en la mano descubre que en una de ellas aparece un niño en el bosque, junto a una cruz de hierro. La imagen no tendría nada de especial de no ser porque recuerda perfectamente que el pequeño no estaba en el momento de utilizar la cámara. Su amigo Marcos, de espíritu aventurero, la convence para volver al lugar en el que tomó la instantánea de cara a tratar de averiguar la identidad del muchacho.
Con este regreso se iniciará un recorrido obsesivo que pondrá a prueba su entereza física y mental. Cada respuesta comportará nuevos interrogantes y situaciones que les harán adentrarse en un terreno incierto y tenebroso, descubriendo una realidad escondida bajo la normalidad cotidiana en la que viven y a la que nunca podrán regresar.
Illius es un descenso a los infiernos en el que nada es lo que parece, una búsqueda desesperada, una tragedia encubierta bajo los cimientos de una sociedad reconocible por todos y en apariencia inocente. Pero sólo en apariencia.
Opinión:

Enfrentarme a este libro ha sido todo un reto por mi parte. Para empezar, con esta edición que tengo en mis manos se le hace un flaco favor al autor. Es una novela incómoda de leer, apenas hay márgenes, y la sensación de enfrentarte a páginas donde las letras lo ocupan prácticamente todo, hacen que visualmente resulte apabullante.

En un principio pensaba que era una historia de fantasmas como entes incorpóreos. Nada más lejos de la realidad, ya que según iba leyendo me encuentro que en realidad no hay tales fantasmas si no aquellos asuntos pendientes que hemos dejado en el pasado.

La historia me llamaba la atención desde el mismo instante en que leí la sinopsis, pero conforme me iba sumergiendo en esta compleja novela, mis primeras impresiones fueron erróneas. La trama se complicaba en exceso y en ocasiones me perdía con lo que el autor narraba.

Para narrar esta historia el autor se valía de sueños, de recuerdos, de hechos en presente, de escritos del pasado, que a priori podrían hacer una buena amalgama para componer esta historia, sin embargo, como digo, me perdía con la narración. Es posible que el autor tuviera muy claro qué quería contar y hacia dónde quería llegar, pero a mí como lectora no me ha quedado claro.

Otra de las cosas que no me ha gustado es el estilo que utiliza para describir. Me parece frío, distante e impersonal. Con bastante frecuencia me encontraba leyendo este tipo de frases: Sube los escalones y una mujer sale a su encuentro, edad avanzada, pelo negro canoso recogido en un moño, fregona en mano, escurriendo los pequeños charcos que se han ido formando sobre las baldosas con forma de tablero de ajedrez. No sé si es defecto por ser guionista, pero me recordaba a las acotaciones que hay en los guiones para los directores y actores, aunque esto es como mera información sobre un personaje o una situación.

Tampoco he terminado de entender cuál era la relación de Marcos y Aurora, ese nexo de unión, así como todo lo que tiene que ver con el pasado de ellos. A veces me preguntaba si lo que contaba era pasado o presente. Tampoco entendía cuáles eran los objetivos de Marcos con respecto a Aurora, con respecto a sus compañeros de trabajo y por qué no se hizo nada cuando dejó de trabajar.

Como digo, ha sido una novela muy difícil de leer, situaciones que no se resuelven (entran en un bar y se propone un juego, pero me quedo con las ganas de saber de qué se trata), relaciones de lo más extrañas y un final que tuve que leer varias veces para entenderlo.
¡Qué disfrutéis de vuestras lecturas!



Próxima reseña: El arte de la seducción