Hola a todos. Hoy os traigo una nueva novela de vampiros. Se trata de Guía de Jessica para ligar con vampiros, de Beth Fantaskey y publicada por Versátil juvenil.

¿Por qué un chico extraño sabe tu verdadero nombre?
Jessica es una joven estadounidense de origen rumano que tiene pensado pasárselo bien éste último curso que le queda de instituto. Un misterioso estudiante de intercambio llamado Lucius Vladescu trastoca todos planes. Antes de cumplir los dieciocho años Jessica se entera que es una princesa vampira y que su destino está unido al de Lucius. Cuando Jessica nació su familia decidió prometerla a la familia de Lucius Vladescu para detener una guerra entre vampiros.
Antanasia es un nombre que le recuerda a Jessica que tiene una vida pasada de la que no sabe nada.
Lucius se muestra en un principio más que dispuesto para cumplir con su deber para con Jessica, pero ésta no está dispuesta a casarse tan pronto y marcharse a un país que no conoce. Jessica sólo desea estar al lado de un buen chico que no le cause problemas y que le permita llevar una vida fácil. Sin embargo Lucius se mostrará encantador, arrogante y protector, además de ser muy guapo.
Jessica tiene que decidir qué desea hacer con su vida, si cerrar los ojos y obviar cuáles son sus verdaderos sentimientos, y por lo tanto casarse con un “buen chico”, o por el contrario aceptar las condiciones de Lucius.
Volvemos a encontrarnos con una novela de vampiros. Sin embargo cuando la trama está bien contada me da igual que estos seres vuelvan a protagonizar estas historias, y en este caso Guía de Jessica para ligar con vampiros cumplió con mis expectativas.
Lucius ha llegado a América, y en concreto a un pueblo perdido de Pensilvania, para unirse a Jessica, pues desde bien pequeño ha sido aleccionado para cumplir con sus deberes. Desde un primer momento se muestra solícito con Jessica, y la mira como ningún chico lo ha hecho antes. Vamos, el chico que todas querríamos tener a nuestro lado si no fuera porque hay un pequeño problema: Lucius es un vampiro y Jessica tiene que regresar a Rumanía para compartir toda la eternidad con él. Sería un buen plan si estuviéramos en el siglo XIX y las mujeres tuvieran que procurarse un buen futuro si no desearan quedarse para vestir santos.
Afortunadamente los tiempos son diferentes y Jessica quiere tomar sus propias decisiones, pese a quien le pese. Jessica es una chica que ama las matemáticas, es racional, quiere estudiar una carrera y para nada tiene en mente casarse tan joven.
Lucius tratará de adaptarse a la vida americana, que choca terriblemente con las costumbres
rumanas. Sabemos de todo esto por la correspondencia que Lucius mantiene su tío Vasile. Estas misivas son geniales y divertidas, y para mí un acierto en esta historia. Lucius se apunta al equipo de baloncesto, comienza a llevar vaqueros en lugar de pantalones almidonados y deja aparcada su capa negra de terciopelo, y todo ello para conquistar a Jessica. Pero a la vez que Lucius se va integrando en América comprende que Jessica no está dispuesta a dar su brazo a torcer. Jessica no es la típica chica que desea tener un novio para que piense por ella. Es entonces cuando Lucius comienza a fijarse en otra chica, para disgusto de Jessica.
Esta es una historia de amor, aunque también lo es de desencuentros. Si bien Lucius se presenta en un principio como un chico irónico, mordaz, encantador, atento y seguro de sí mismo (aquí no tendría ninguna duda en comérmelo), hacia el último tercio de la novela hay un cambio en él. Vemos a un Lucius más oscuro y mucho más atormentado por sus obligaciones.
Jessica también sufre una evolución, aunque en este caso me convenció menos que la de Lucius. Jessica es una adolescente que duda de sus sentimientos, de sus decisiones, y hacia el final de la novela, en menos que canta un gallo, parece otra persona. Esto repercute en el final de esta historia, que para mí es de lo más flojo de la novela. Pierde un poco de agilidad y naturalidad.
Con la colaboración de Ediciones Versátil