martes, 8 de marzo de 2011

Adhárel... el príncipe de Cuentos de Bereth


Adhárel con su nuevo look en el tercer libro. Se ha cortado el pelo. La ilustración es de Lola Rodríguez.

Ilustración de portada:
Anna Maldonado

Fecha de publicación:
1ª semana de abril (en torno al 4 o 6).

Sinopsis:
La guerra está a punto de desatarse en el Continente. Los reinos del Sur se alían bajo las órdenes de Dimitri, quien amenaza con reunir un ejército sin precedentes y cobrarse su ansiada venganza. Adhárel, tal y como las Musas auguraron, ha compuesto la Poesía que podría cambiar el destino de todos. Y mientras tanto, al Norte, la joven Lysell se prepara para descubrir quién es, enfrentarse a su pasado y asumir su papel en un mundo plagado de trampas, peligros y desafíos.

viernes, 4 de marzo de 2011

El bolígrafo de gel verde+ Crónica de la presentación en Valencia

Hola a todos. Hoy os traigo la reseña y la crónica de una novela, que según palabras del autor, era lo mejor que había salido de sus manos. Se trata de El bolígrafo de gel verde y tuve el placer de acudir a una de las presentaciones que hizo en Valencia. El 18 de febrero Eloy Moreno presentaba su novela ya publicada con el respaldo una gran editorial como Espasa.

La presentación comenzó unos minutos tarde, pero este autor se metió a la gente en el bolsillo desde el momento en que comenzó a hablar. Eloy llevaba la presentación muy preparada y parte de lo que quería contar lo tenía escrito en tres folios.

Para quien no lo sepa, esta novela comenzó siendo autopublicada, hasta que una editorial se fijó en ella y decidió darle la oportunidad que se merecía esta historia. Antes de que el autor se decidiera qué hacer con su novela una vez que la terminó estuvo sopesando las diferentes opciones que tenía. Descartó enviarla a las grandes editoriales porque dudaba de si alguien la leería. Tampoco se decidía por aquellas editoriales pequeñas, puesto que no le aseguraban una buena distribución. Le quedaban también aquellas editoriales que él llama Piratas y que sólo saben sacarte el dinero.

Finalmente optó por la autopublicación y decidió ser él mismo su propia distribuidora. Así comenzó el viaje de esta novela por algunas ciudades españolas. El autor se fue haciendo un hueco en algunas librerías, primero de Castellón, y más tarde de Valencia, hasta que el boca a oreja comenzó a funcionar con una obra que podría haber pasado sin pena ni gloria.

Eloy reconocía que no ha sido un camino fácil, pero estaba empeñado en dar a conocer su novela. Hablaba con quien tuviera que hablar para que la novela ocupara un lugar en la estantería de una librería. Así fue como consiguió, después de luchar mucho, estar en La casa del libro, en la Fnac y en El Corte inglés. El autor se encargaba del resto, o sea de la promoción. Él regalaba marcapáginas a la gente y les hablaba un poco de su novela.

El autor pedía así mismo que si les había gustado la novela que dejaran sus impresiones en la página de La casa del libro. Tras muchos comentarios la noticia llegó hasta Espasa y decidieron apostar por ella.

De la presentación que hizo en Bibliocafé, yo me quedo con la gracia de este autor para comentar los momentos difíciles con una sonrisa en los labios y con la experiencia que supuso para él conocer a tanta gente que apoyó con los ojos cerrados la novela de un desconocido.

Superficies de vida:

Casa: 89 m2
Ascensor: 3 m2
Garaje: 8 m2
Empresa: la sala, unos 80 m2
Restaurante: 50 m2
Cafetería: 30 m2
Casa de sus padres: 90 m2
Casa de mis padres: 95 m2
Total: 445 m2

¿Puede alguien vivir en 445 m2 durante el resto de su vida?

Seguramente sí, seguramente usted conozca a mucha gente así. Personas que se desplazan por una celda sin estar presas; que se levantan cada día sabiendo que todo va a ser igual que ayer, igual que mañana; personas que a pesar de estar vivas se sienten muertas.

Esta es la historia de un hombre que fue capaz de hacer realidad lo que cada noche imaginaba bajo las sábanas: empezarlo todo de nuevo. Lo hizo, pero pagó un precio demasiado alto.

Pero si de verdad usted quiere saber cuál es el argumento de esta novela, mire su muñeca izquierda; ahí está todo.

Esta novela no ha sido galardonada con ningún conocido premio literario, ni siquiera con uno desconocido.

La novela comienza con un recuerdo del protagonista en su niñez. Toni, su amigo del alma, y él deciden construir una cabaña, pero lo que en un principio iba a ser un lazo de unión para estos dos amigos, supuso al final un distanciamiento que al protagonista le costará asimilar. Este hecho parece una anécdota sin importancia, aunque más tarde comprenderemos el por qué el protagonista recuerda el desplome de la cabaña.


Parece que al protagonista, del que no sabemos su nombre, las cosas parecen irle muy bien. Sólo es la apariencia. Tiene un BMW, está con la mujer con la que siempre soñó estar, posee una casa y un hijo…, pero a pesar de todo esto se siente vacío. Trabaja en una oficina y un día le desaparecen los bolígrafos de su mesa. Decide entonces comprar un boli de tinta verde, porque sabe que es el único que lo utilizaría en la oficina… hasta que vuelve a desaparecer.

Sin embargo el protagonista decide emprender la búsqueda de ese bolígrafo… una búsqueda que lo llevará hasta hacer temblar los cimientos de su vida.

Había escuchado hablar de esta novela porque Loving me habló de ella. Tenía curiosidad por ella, pero siempre la iba aparcando porque mi mesilla de libros por leer es casi tan alta como yo. Un día el autor se puso en contacto conmigo, y el mismo día en que lo recibí me lo leí. La novela me había enganchado tanto que no quería abandonar la lectura.

En esta obra se habla de muchas cosas, pero sobre todo de aquello que queremos decir y no nos atrevemos a comentar. También habla de la soledad, de los silencios y de las angustias del día a día. El trabajo nos absorbe el bien más preciado que tenemos, como es el tiempo y no disfrutamos como debiéramos de lo que vamos adquiriendo.

Pasamos nuestra vida encerrados entre las cuatro paredes de más o menos unos 445 m². Este es el cálculo aproximado que hace el protagonista cuando se replantea su vida. Nuestro día a día, se traduce en unos cuantos metros cuadrados de los que apenas podemos disfrutar.

Y es que el protagonista quiere cambiar su vida, y de verdad que cree intentarlo, aunque el miedo lo paraliza y no da el paso que necesita para abrir una nueva puerta. Al autor no le interesa mostrar a su protagonista como el héroe que resuelve cualquier problema que se le presente. Y quizás este sea uno de los aspectos que más me ha gustado de la novela. Nos identificamos con el protagonista en muchas de las decisiones que toma. La cobardía está más próxima al común de los mortales de lo que pensamos.

En fin, esta novela me ha hecho suspirar, reír y llorar, porque el camino que ha hecho el protagonista es el que muchos desearían hacer en sus vidas. La libertad tiene un precio y no todo el mundo está dispuesto a pagar por ella. Si queréis una novela que diferente, emotiva, sensible, tierna y que nos enfreta a nuestros miedos, esta historia merece ser leída.

Con la colaboración de Espasa.

Próxima reseña: ¿Sabes que te quiero?

miércoles, 2 de marzo de 2011

¿Se debe pulir una novela?

Hola a todos. Hoy traigo un tema de debate que lleva rondándome desde hace más de dos meses en la cabeza. Todo esto viene a raíz de una entrada que hizo hace ya un tiempo Bookworm el 31 de diciembre del año pasado. En la entrada que hacía Bookworm daba una lista de los “Mas” del 2010, libros que por alguna u otra razón merecían ser tenidos o no en cuenta. Estaba desde el más aburrido hasta el más erótico, desde el más original hasta el más juvenil, y así hasta hablar de un libro que fue muy cuestionado.

Para Bookworm la mejor autora de habla hispana era María Dueñas (El tiempo entre costuras), una obra que, a su parecer, merecía tenerse en cuenta. Somos muchos los blogs que reivindicamos que tenemos este espacio de literatura porque ante todo nos gusta leer y porque nadie nos paga por ofrecer nuestras opiniones. Leemos por amor al arte, simple y llanamente. Por eso, si Bookworm comenta que El tiempo entre costuras merece ser una novela a tener en cuenta, yo me lo creo. Todo aquello que ha recomendado y he leído me ha gustado. Y aunque no me gustara tampoco pasaría nada. Sobre gustos no hay nada escrito.

El problema venía de un comentario Anónimo que decía que el gusto de esta bloguera era para cortarse las venas. Este Anónimo soltó varias perlas para enmarcar, pero lo que me llamaba la atención es que dudara del criterio a la hora de elegir una lectura Bookworm. Esto le ocurrió a ella, pero está claro que le podía haber ocurrido a cualquiera de nosotros.

No sé por qué Anónimo no valoraba de la misma manera una obra que ha pasado por las manos de un editor y la ha pulido hasta convertirla en una lectura que engancha y que se convierte en un éxito de ventas, a una que sale con errores de estructuras, con faltas de ortografía y sin correcciones de estilo.

Este anónimo comentaba: pensáis que esas obras las escriben los autores que firman las obras, y nada más lejos de la realidad. De lo que el supuesto autor escribe en su casa a lo que luego sale publicado en las librerías y tú lees en el sillón mullido de tu casa hay un cambio del 80% del texto, a veces quizá más. A eso se le llama hacer "editing" a un texto..." El “editing” es una práctica que se lleva haciendo desde hace tiempo en países anglosajones y que se hace con algunas novelas españolas.

Ya nos gustaría a muchos autores españoles que se hiciera “editing” con nuestras obras. No es la primera vez, y por desgracia tampoco será la última vez que ocurra, que una novela sale al mercado sin pulir. Hay una buena idea de base, pero no se ha trabajado lo suficiente para que brille y al lector le parezca una buena novela. En muchas ocasiones, estas obras de las que hablo pasan sin más pena ni gloria por el mercado, porque los autores han confiado en el criterio de ciertos “editores” que afirman sus historias son poco más que el próximo Harry Potter o el nuevo Código Da Vinci.

Con esto no quiero decir que no haya buen producto nacional, que lo hay, ni tampoco estoy poniendo en duda el trabajo de los editores, que los hay muy buenos. Con esto estoy diciendo que muchos que se llaman a sí mismos “editores”, por no decir impresores que se dedican sólo a imprimir tu novela, no hacen bien su trabajo. Y cada cual saque sus propias conclusiones.

También hay otro problema añadido a lo que anteriormente dicho, y es que estamos en crisis. Hacer “editing” con algunas de las novelas que llegan a las mesas de los editores sale caro y les ocupa mucho tiempo. Prefieren traer un producto que ya viene pulido del extranjero que dar oportunidad a los autores de aquí. Sale más barato y les complica menos la vida (y supongo que se ahorrarán más de un dolor de cabeza). Tampoco hay que olvidar que una editorial no es una hermana de la caridad, y que ante todo es un negocio que busca obtener un beneficio.

En otros países, una novela no sale al mercado sin que no haya sido pulida, pues si la competencia aquí es mucha, en Estados Unidos, por ejemplo, es feroz. Hay muchas editoriales que se están ahorrando sueldos de los correctores de estilo y ortográficos (no me refiero a que se cuele una falta o una errata, sino a algo más reiterado), y las novelas siguen costando un pastón.

Creo que somos muchos los que queremos que las novelas que leemos salgan al mercado con una cierta calidad y que se puedan publicar en otros países sin tener ningún tipo de complejo. Soy de las que opinan que hay que cuidar el producto nacional, favorecer a nuestros autores, porque, en ocasiones, un autor español es mucho más accesible para sus lectores que los de fuera. Esto último es una opinión muy personal que no tiene por qué coincidir con la opinión de todo el mundo.

En fin, los autores españoles seguiremos soñando con que nuestras obras serán trabajadas una vez que llega a la mesa del editor. Soñar es gratis...