Hola a todos. Hoy os traigo la reseña de la segunda parte de la trilogía: La profecía de las hermanas, de Michelle Zink y publicada Anaya.

Tras descubrir que puede reunir el poder necesario para enfrentarse a las fuerzas del mal y con la esperanza de hallar las restantes llaves, Lia decide emprender un largo viaje al encuentro de su destino, «hacia esa oscura y amorfa sombra» que la aguarda. Londres es la ciudad elegida. La acompañará su buena amiga Sonia, quien también desempeña un papel fundamental en la profecía, durante tanto tiempo escondida en el Librum Maleficii et Disordinae, el Libro del Caos.
Ahora, Lia sabe que las páginas perdidas están en algún lugar y que debe descifrar sus palabras para evitar que la profecía se cumpla. Pero todo lo que Alice, su hermana gemela, hace, usando sus poderes de hechicera, gira en torno a su abominable deseo de atraer a las almas y facilitar el retorno de Samael...
Esta segunda parte comienza meses después de donde se quedó la primera parte y el escenario son los últimos años de la Londres victoriana. Lia cada vez es más consciente del poder que está adquiriendo su hermana Alice y cómo ésta tratan de llevarla hacia el otro lado. Lia se marchó de Nueva York dejando atrás a James, el chico del que piensa que está enamorada.
Alice se aprovecha de que su hermana está lejos de ella para relacionarse con James, pero a pesar del peligro que corre, Lia no regresará a Nueva York. Está decidida a encontrar esas páginas secretas. Iniciará entonces un viaje junto a Sonia y Luisa, dos llaves de las cuatro llaves que necesita para cumplir con su parte de la profecía.
La mano se Samael en muy larga y Lia se verá en apuros en muchos momentos. No puede confiar en nada, todo es extraño, en nadie, o quizás sí, porque entonces aparece un chico misterioso llamado Dimitri que no le tenderá sólo una mano… Aquí podemos apreciar a una Lia más libre que es capaz de dejar de lado ciertas formas para una señorita como ella.
Se va forjando poco a poco una relación apasionada entre Lia y Dimitri. Y aunque él no pueda interceder ni ayudar a Lia, los sentimientos que alberga su corazón son más poderosos que la razón. Desde un principio vemos cuáles son las intenciones de Dimitri con respecto a Lia.
En este viaje que hace Lia buscando su sitio en esta profecía, seguimos encontrando ese ambiente pausado, y a mi parecer, un tanto melancólico. Quizás el comienzo sea un poco lento, pero esto no le quita emoción a la trama. La autora va dosificando muy bien la acción y los momentos de peligro.
Otro punto a favor de la novela es que es original, con una ambientación gótica bastante conseguida. La primera parte de la trilogía es quizás más negra que ésta, aunque en esta entrega hay varios momentos muy visuales que causan impacto.
He echado de menos a Alice y James, pero la autora lo suple con Dimitri y alguna que otra sorpresa. Lia se muestra más segura, más madura que en la primera entrega. Alice no está con ella y eso se nota a la hora de resolverse sus problemas.
Una cosa que debo señalar de estas dos novelas son las ediciones que tiene y lo bien cuidadas que están. Da gusto tener en tus manos una novela sin faltas, sin erratas y con esos motivos que hay a pie de página. Considero que esta saga ha pasado un poco desapercibida, pero da gusto adentrarse en esta historia. Yo sólo espero que la tercera entrega no tarde tanto en llegar aquí.
Con la colaboración de Anaya
Próxima reseña: Los mundos de Alison Blix