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jueves, 10 de diciembre de 2015

Un millar de inviernos, Lis Haley


SINOPSIS: "¿Qué sucede cuando la fría tormenta te zarandea con tanta furia que llegas a conformarte con una simple tregua? La respuesta la tiene Rachel Simmons, que, como todo aquel sin nada que perder, se conforma con unos tenues rayitos de sol mientras espera la siguiente tormenta. Ha tomado como abrigo la ironía y, como salvavi das, los dibujos que tatúa en los cuerpos que se acercan al estudio en el que trabaja. Pero ninguna de estas armas puede resistirse a Stephen, un atractivo arqueólogo al que nada le gusta tanto como el riesgo y el peligro. ¿Cómo iba si no a acercarse a Rachel? Stephen ha vivido y ha sobrevivido, y se ha empeñado en enseñarle a Rachel la diferencia. Sabe que no puede evitar la tormenta, pero está dispuesto a cogerla de la mano mientras pasa…"

Un millar de inviernos podría ser la segunda parte de Un millar de flores, aunque se pueden leer independientemente, porque si bien en la primera se centra en la historia de Kaori y Victor Tilman, en esta segunda sabremos qué pasa con Rachel y Stephen, una pareja que empieza con muy mal pie. En la primera entrega vimos que no se soportaban, pero ya sabemos que los polos opuestos se atraen. Esto mismo que hemos visto en miles de historias pasa con Rachel y Stephen, no se tragan, pero no pueden dejar de pensar el uno al otro.

En un millar de inviernos conocemos el pasado de Rachel, cómo fue abandonada por sus padres, cómo terminó siendo una de las mejores tatuadoras de su ciudad y el porqué no desea tener relaciones que duren más de una noche. No quiere depender de nadie ni que nadie dependa de ella. Es un espíritu libre, odia los compromisos y todo lo que huela a relación o a amor. Sin embargo, huyendo de sí misma se encuentra con la horma de su zapato, que no es otra que el hermano de su amiga Maya, Stephen. Y como hemos visto miles de veces, es inevitable que las chispas salten entre ellos y que no dejen de buscarse.

Poco a poco Rachel se irá enfrentando a sus miedos y dejará el pasado donde debe de estar. Y todo gracias a los sentimientos que va descubriendo junto a Stephen. Él también ha huido de las relaciones de pareja, ya que ha antepuesto su trabajo como arqueólogo a tener una vida familiar. No obstante, cuando conoce a Rachel decide darle una oportunidad al amor.

Al igual que pasara con Un millar de flores, en esta novela hay un detalle que me ha gustado tanto como en la anterior, y es que la autora utiliza un tatuaje, así como su significado, para dar comienzo los inicios de capítulos. Así por ejemplo, el tatuaje de una Brújula significa: guía, rumbo a seguir. Este tatuaje representa una guía para los que van a la deriva, marcándoles el rumbo a seguir. También para los espíritus viajeros.

Como en la anterior novela, esta es una historia sencilla contada con mucha elegancia. Me gusta el equilibrio que ha sabido encontrar la autora entre la parte romántica y las partes más eróticas. Como digo, esta autora lo hace con delicadeza y no llega a caer nunca en lo vulgar, cosa que siempre agradezco en una novela.

Si bien en esta obra los dos personajes principales están bien definidos, tenemos a varios secundarios que dan cuerpo a la novela. Me ha gustado especialmente Baxter y su mujer Karen, que quieren a Rachel como a una hija. También tenemos al niñato malcriado hijo de papá, que busca venganza y su mayor logro es ser hijo de un mafioso.

Resumiendo, Un millar de inviernos es una novela romántica bien escrita, entretenida, donde el amor derribará el muro del miedo. Y es que, ¿quién puede resistirse al amor?

jueves, 8 de octubre de 2015

Se ofrece musa a tiempo parcial, Lorraine Cocó


SINOPSIS: Chist, chist… Sí, a ti que estás leyendo estas líneas. Soy Didie, musa de profesión y con grandes éxitos en mi carrera. Me encanta poner del revés la vida de los acogidos que cuidadosamente selecciono; sí, sí, los elijo yo, y esta es una de mis normas más inquebrantables. Otra es que tienen que hacer todo lo que yo les pida, porque las musas somos así de caprichosas. Es la parte más divertida de mi trabajo. Si vieras cómo me miran al escuchar alguno de mis encargos… Y la última es que está prohibido enamorarse de mí. A veces mis acogidos se confunden de sentimiento por culpa del enorme influjo que causo sobre ellos, pero hasta ahora no he tenido ningún problema en controlar la situación. Es una profesión que recomiendo; no por su remuneración, sino por lo emocionante que resulta descorchar la vida de los demás. Además, no tengo más que calzarme unos tacones de varios centímetros de esperanza, vestirme con tus mejores recuerdos, pintarme los labios de un intenso color rojo-promesa… Y dar rienda suelta a la imaginación. Perdona, pero ahora me tengo que ir porque he quedado en un ratito con William, mi actual acogido. Es escritor, mi especie favorita, y está muy, pero que muy, perdido. La verdad es que se ha convertido en todo un reto, entre otras cosas porque es un cabezota que pretende saltarse todas las normas; incluida esa, sí. Pero yo no se lo permito porque las musas somos muy… Pues eso, bastante… Para no exagerar, un poco… No sé cómo explicarlo. ¿Y tú? ¿Sabes de qué están hechas las musas?
 Se ofrece musa a tiempo parcial es la primera novela que leo de esta autora y debo decir que no será la última. Es una novela corta y muy entretenida, fresca y que me ha parecido sensual por cómo se van sucediendo los encuentros entre ellos, con un trama que me ha parecido cuando menos original. Porque las musas existen, las musas pululan a nuestro alrededor y estarán dispuestas a susurrarte al oído todas esas palabras que una historia necesita. Y si no me crees, es porque nunca has sentido el influjo de una de ellas. A veces son caprichosas y aparecen cuando menos te lo esperas, y otras te acompañarán mientras estés trabajando. Pero cuando llegan, ya no la quieres dejar escapar y se convierte en uno de los mayores placeres que puede haber para un artista. 

Didie, la protagonista, es el alma de esta novela, una musa que está dispuesta a ayudar a todo aquel artista que pase por un momento de bloqueo. Es una mujer con mucha chispa, que rebosa alegría y vida, es exuberante, muy golosa y su manera de vestir puede recordar a las pin up. Se toma su trabajo muy en serio y tiene unas normas que todo artista ha de cumplir antes de comprometerse con ellos. La primera regla es no enamorarte de tu musa, porque a veces se puede confundir fascinación con enamoramiento. Una vez que pase el influjo, la fascinación desaparece.

Por otra parte tenemos a William, un hombre con un pasado doloroso, un escritor que tiene que entregar una novela a su agente, por la que aceptó un adelanto cuantioso, y no tiene nada escrito. El plazo está a punto de acabar y no tiene claro qué quiere escribir. Sin embargo, su agente contrata a una musa gracias a un anuncio que ve en el periódico. William se mostrará escéptico y cree que no la necesita… hasta que conoce a Didie, que es todo lo opuesto a él. Sin pretenderlo surge la chispa entre ellos.

Como buena musa, Didie irá tirando del hilo y descubriendo por qué William está bloqueado. Didie pondrá su vida y su casa patas arriba, y en este proceso, ambos rompen la primera norma: no enamorarse.

Resumiendo, esta novela es ideal para leer en una tarde, con una narración sencilla y con unos personajes que son entrañables. Como curiosidad, en cada capítulo hay una opinión de lo que son las musas de algunos autores de aquí. Por último comentar que no me importaría conocer algo más la historia de Marguerite, la compañera de piso de Didie, y Vince, el pastelero que les regala donuts.