Hola a todos. Hoy os traigo la reseña de una novela que tiene una sinopsis que me pareció muy atractiva cuando salió a la venta. Se trata de Everlost, de Neal Shusterman y publicada por Anaya.

Tras un accidente de tráfico, Allie y Nick despiertan en un frondoso bosque. Necesitarán un tiempo para comprender que se encuentran en un lugar conocido como Everlost. Un mundo inquietante, donde los nombres se desvanecen como cualquier otro recuerdo, donde si uno olvida que tiene los ojos azules, puede que se le vuelvan rojos o donde cada día puede convertirse en una repetición del anterior. Pero ¿qué ha pasado con sus vidas? ¿En qué se han convertido? ¿Qué hacen allí? Tal vez sean como monedas caídas de canto.
Estas es de esas novelas que prometían más de lo que ofrecían tras una sinopsis y una portada atractivas. Al menos así me lo parece. Esperaba descubrir una historia más tétrica, más oscura, y sin embargo no me ha parecido para nada siniestra. Es cierto que es original, que cuenta con una trama diferente a lo que encontramos hoy en día en el mercado, que estos “fantasmas” o “neoluces” no son como los de otras novelas, pero no me ha llegado la historia de estos chavales perdidos en este mundo extraño.
Everlost cuenta la historia de dos chicos, de Allie y Nick, que despiertan tras haber sufrido un accidente de tráfico en un bosque, un lugar donde van a parar los niños que se pierden en el camino de hallar la luz. Allí conocen a Lief, otro niño que se perdió hace tantos años que no recuerda casi nada de dónde viene.
En el mundo de Everlost se van perdiendo los recuerdos o la imagen que tenemos de nosotros mismos, por poner un ejemplo. Todo se olvida en este lugar nebuloso. Sin embargo, a pesar de que todo esto pueda parecer siniestro, el autor no nos muestra un mundo terrorífico, no se ensaña en presentarnos toda la crudeza que puede dar de sí un sitio en el que vas perdiendo los recuerdos. En este sentido me ha parecido que la novela era infantil y predecible, y no por el hecho de que sus personajes sean chavales de catorce años, sino porque se comportan como niños de diez años.
En ocasiones, Allie es un personaje que me costaba creerme, una niña superficial que arrastra a Nick en su aventura. De todos, quizás Lief es el personaje que más me ha gustado. Sigue conservando la inocencia propia de un chico de su edad y mucho más acorde con el relato que se cuenta. Por último tenemos al malvado de esta historia que no resulta tan malvado como dicen de él. En este caso hay alguien que me parece mucho más terrorífico que este ser monstruoso.
A pesar de tener un estilo sencillo, la lectura se me hizo pesada y aburrida. En algunos momentos encontré que tenía un cierto aire moralista que no soportaba. Lo siento, no me gustan las novelas que pretenden moralizar el lector.
No todo en esta novela me ha parecido malo. La edición está muy cuidada, así como la portada. Ha habido momentos que me han parecido originales, como el de las Torres Gemelas o la presentación de El McGill.
Con la colaboración de Anaya
