
Ha pasado un año desde que Laura Caxton jurara que no deseaba volver a enfrentarse con ningún vampiro. Todavía tiene pesadillas con el último encuentro que tuvo. Además, su historia se hizo tan famosa que hasta hay una versión cinematográfica.
Arkeley fue el peor parado en este enfrentamiento con los vampiros, pues las secuelas que tiene le han dejado marcado físicamente, aunque hace falta mucho para acabar con este cínico policía.
Un arqueólogo ha descubierto 100 ataúdes en Gettysburg, 99 de ellos pertenecen a vampiros. Todos estos ataúdes poseen un corazón en la tapa, el último paso para llamar a la vida a estos depredadores. Gettysburg fue escenario de una de las batallas más cruentas en la guerra civil y sus habitantes no se extrañan de este tipo de hallazgos.
El último de los ataúdes está roto, el vampiro ha desaparecido y no hay rastros del corazón que debía pertenecer a su ocupante. ¿Cómo han llegado los vampiros a este lugar? ¿Quién es el vampiro que ha desaparecido? Laura Caxton está a punto de descubrir algunos secretos de la guerra civil que se creían olvidados.
A estas alturas decir que 99 ataúdes es una de las mejores sagas de vampiros sangrientos, a pesar de ser la segunda novela y a falta de otras dos, es quedarme corta. Si ya disfruté con 13 balas, con esta historia no he podido dejar de leer hasta llegar a la última página. 400 páginas maravillosas.
Si en 13 balas Laura Caxton compartía protagonismo con James Arkeley, en 99 Ataúdes la protagonista, muy a su pesar es Laura. Si hay una mujer que me ha impresionado su fortaleza y su determinación a la hora de afrontar unos hechos, ésta es sin duda Laura Caxton.
En esta novela nos encontramos con algunos personajes de la primera entrega, más un vampiro que odia su condición de vampiro, que tiene un código de honor, pues fue un caballero y miembro del ejército confederado en la guerra civil, pero finalmente se entrega a la sangre.
A partir de aquí Laura tiene una noche para acabar con todo un ejército sediento de sangre y con ganas de venganza. Arkeley ya no puede estar a su lado físicamente y son muchas las personas que confían en su criterio para acabar con los vampiros. Lo que no sospecha Laura es una enigmática sombra que la acompañará en situaciones comprometidas.
En 99 Ataúdes me he encontrado con un ritmo trepidante, con ganas de seguir leyendo más y más, con mucha más tensión que terror por este ejército de vampiros. He comentado alguna vez que no soy muy impresionable, pero reconozco que esta novela tiene sus buenas dosis de emoción. Y aunque a priori pensara que iba a ver mucha más sangre y casquería por esos 99 vampiros, el autor ha sabido dosificar esta parte muy bien.
También conocemos algunos aspectos del vampiro que ha logrado escapar de su ataúd y cómo llegó a su situación. El autor introduce una serie de cartas e informes de la guerra civil y nos expone algunos de los momentos que vivieron sus hombres y él.
Por último decir que si me gustó la trama, el final es de lo mejor de la novela. Es una novela imprescindible para los amantes de este género. Ahora sí que me muerdo las uñas por saber qué pasará con Laura Caxton y cómo resolverá el marrón que le ha caído encima. Yo, desde luego, estoy encantada con haber descubierto estas novelas, y tal como pensé en su día con 13 balas, no descartaría una versión cinematográfica.
Con la colaboración de Minotauro








