SINOPSIS: Campiña inglesa, en la actualidad. La idílica vida familiar de Daringham Hall da un vuelco inesperado cuando Ben Sterling, un empresario estadounidense de software y perfecto desconocido, se presenta en la mansión clamando ser su heredero. Pronto se descubre que, detrás de esa verdad, se esconde un inquietante espíritu de venganza.
Su decisión, sin embargo, se ve alterada por una inoportuna pérdida de memoria y una repentina pasión por Kate, la veterinaria de la familia, quien le dará una perspectiva completamente nueva sobre Daringham Hall y sus moradores.Pese a todo, ¿seguirá Ben con sus planes de venganza, o dará una segunda oportunidad a su recién descubierta familia?
Lo primero que me enamoró de esta novela fue su portada y la imagen
floral que nos transporta a papeles pintados para las paredes y a la campiña
inglesa. Puede sonar superficial, pero soy de las que piensan que una buena
portada puede ayudar a vender un libro, como es el caso. Además de una portada
atractiva, la edición de la misma está muy cuidada, un gesto que agradecemos
los lectores de novela romántica. Daringham
Hall es la primera entrega de una trilogía, cuya segunda parte acaba de
salir al mercado. Tenemos el aroma de las novelas de otra época, pero
ambientada en la actualidad.
Tras un prólogo que tiene relación con el desenlace de la
novela, conoceremos a Ben Sterling, un hombre de negocios de Nueva York que viaja
a la campiña inglesa buscando venganza. Cuando su madre estaba embarazada de
él, la familia paterna la despreció y la humilló dejándola a su suerte. En ese
viaje a Inglaterra quiere reclamar como primogénito que es de su padre lo que
por derecho le pertenece. Sin embargo, sufre un percance en la carretera, es
atacado y más tarde pierde la memoria.
Por otra parte tenemos a Kate, una joven veterinaria que trabaja
para los Candem, los dueños de Daringham Hall. Si bien no es una de ellos, se
la considera como de la familia. Kate es la responsable de que Ben perdiera la
memoria, y en este proceso para recuperarse, ambos terminan enamorándose.
Kate es una mujer generosa, sensata, dulce y su opinión es muy
tenida en cuenta en el pueblo. El Ben enamorado que conocemos cuando ha perdido
la memoria no tiene nada que ver con el hombre de negocios despiadado de Nueva
York. Ni siquiera él se reconoce en la persona que era cuando estaba con Kate. Sin
embargo, no puede mentirse a sí mismo: sigue enamorado de Kate. Ella se debate
entre la lealtad que siente por los Candem y el amor hacia Ben.
Como punto de partida me parecía una buena idea, aunque he
encontrado que la trama es muy introductoria. Por suerte tenemos dos novelas
más para ir conociendo un poco más a la pareja protagonista. Lo personajes
están bien definidos desde el inicio de la trama, incluso ese Ben desmemoriado
se presenta como un hombre sensible, nada que ver con el hombre que vivía en el
nuevo continente.
Un punto a favor de la esta novela es que la autora nos mete de
lleno en la campiña inglesa y en el pueblo donde vive Kate. Describe con
detalle Daringham Hall y cómo es la vida en una casa de estas características. Pero
no solo conoceremos la apacible vida en la campiña, también sabremos cómo es el
carácter de esta gente, así como la de los Candem. Y como en todas las
familias, iremos conociendo algunos de sus secretos, y otros que están por desvelar,
porque lo que está claro es que la autora ha dejado varios hilos argumentales
abiertos para las siguientes entregas.
Aunque la novela tenga un aroma que pueda recordar a otra época
(no he podido evitar compararla en algunos momentos con una serie inglesa que
me encanta: Downton Abbey), la prosa es ágil y fluida. Es una historia que se
puede leer en una tarde, y aunque el argumento no sea nada novedoso, sí que
deseo saber qué pasará en las dos siguientes entregas.
Resumiendo, Daringham Hall, La herencia, es una novela con una
trama sencilla, que deja cabos abiertos para querer saber qué pasa con Kate y
Ben. Y si la primera portada me gustó, la segunda me tiene enamorada. Os dejo la imagen.
