sábado, 18 de octubre de 2014

Noticias jugosas de La ventana de los libros




Sí, lo que más temía ha llegado. Parece ser que los rumores son ciertos. ¿Os acordáis que hace unos meses os enseñé la Luxury Edition de Los  Juegos del Hambre? pues bien, si las fuentes son ciertas las tendremos en español a partir del 13 de Noviembre en toda España.

Tapa dura señoras y señores, barato no creo que sea.


Esta es la nueva portada de la saga  Hermosas criaturas, la segunda parte de un "spin off" de Ridley y Link.

Os dejamos la primera portada y sinopsis para que os hagáis una lifgera idea de qué va.


Ridley Duchannes será la primera en decirte que ella es una chica mala. Es Oscura. Es una Siren. Nunca puedes confiar en ella, y ni siquiera cuando está alrededor. Suerte para ella, Wesley "Link" Lincoln parece nunca recordar eso; un cuarto Íncubo o no, su corazón es Mortal cuando va a por Ridley. Cuando Link se dirige a la ciudad de Nueva York para empezar una carrera musical, Ridley se une al viaje, y ella tiene sus propias razones. Como si dejar un pueblo pequeño como Gatlin por la gran ciudad, tratar de formar una banda, y sobrevivir a la vida con una Siren parcialmente reformada no fuese lo suficientemente duro, Link pronto aprende que hay un precio por su cabeza que ningún Caster o Mortal puede pagar.


Hablando de portadas bonitas, aquí os dejamos la imagen de la segunda entrega de Bajo el azul primer libro de la saga que saldrá dentro de muy poco en la editorial Destino.


En lo profundo del océano, en un mundo no tan diferente de la nuestro, viven la gente del agua. Sus comunidades se distribuyen a través de los océanos, mares y aguas dulces en todo el mundo. Cuando Serafina, una sirena del mar Mediterráneo, se despierta en la mañana de su compromiso, su mayor preocupación debe ser ganar el amor del apuesto príncipe Mahdi. Y, sin embargo Serafina se encuentra a sí misma perseguida por extraños sueños que predicen el regreso de un antiguo mal. Sus premoniciones oscuras se confirman cuando la flecha de un asesino envenena a la madre de Serafina. Ahora, Serafina debe embarcarse en una búsqueda para encontrar al capitán del asesino y evitar una guerra entre las naciones Mer. Liderada sólo por sus sombríos sueños, Sera buscará otros cinco heroínas sirenas que se encuentran dispersas en los seis mares. Juntas, formarán un vínculo inquebrantable de hermandad y descubran una conspiración que amenaza la existencia misma de su mundo.


Con esta imagen Cassandra sorprendía en Twitter. La saga Cazadores de Sombras está muy lejos de poner fin a su andadura. La pregunta es: ¿tendrá más que contar?





viernes, 17 de octubre de 2014

Las señoras Hemingway


La tranquila casa familiar donde la esposa vive con los hijos y, enfrente, un edificio de nueve plantas, una para cada amante. Así era el paraíso según el gran escritor Ernest Hemingway, un hombre que no quería renunciar a la comodidad del hogar ni a la diversión de una aventura. Por eso se casó cuatro veces y se vio envuelto en varios triángulos amorosos donde la pasión tarde o temprano dejaba paso al dolor. Primero vino la dulce Hadley, de quien se divorció en el París bohemio de los años veinte. Luego se abrieron paso la elegante Fife, la intrépida periodista de guerra Martha Gellhorn, y finalmente Mary Welsh, la reportera que acompañó a Hemingway durante sus últimos años.
 Bien, hablemos del amor. Y del compromiso, de la lealtad, de lo que estamos dispuestos a ceder cuando nos enamoramos. También de la traición y la atracción, de las despedidas y de que tres son multitud. Y conozcamos de paso a cuatro mujeres expertas en estas lides –Hadley, Fife, Martha y Mary-, todas brillantes y valientes, todas esposas en algún momento de Ernest Hemingway, el escritor Premio Nobel, el macho por excelencia de la Generación Perdida, el autor de clásicos como Por quién doblan las campanas, El viejo y el mar o París era una fiesta. La joven británica Naomi Wood firma esta especie de biografía emocional del autor en Las señoras Hemingway, una deliciosa novela publicada por Lumen y recién llegada a las librerías. Es ésta la historia –no sé por qué me ha dejado este regusto de tristeza– de cuatro mujeres que, con idéntica pasión, se desvivieron por el mismo hombre: lo amaron, le aguantaron sus flirteos, sus problemas con la bebida y sus depresiones, y lo acompañaron con una fidelidad admirable, aunque nunca pudieron conseguir de él lo único que querían, el compromiso.
La idea de que podemos conocer a alguien a través de las personas de las que ha estado enamorado sustenta toda la novela y es por eso que conocemos al escritor (1899-1961) gracias a los vaivenes amorosos junto a sus cuatro esposas, desde sus veintipocos años hasta que se suicidó de un tiro en su propia casa, con sesenta y uno. Y obtenemos un retrato minucioso de un hombre excéntrico y complejo, obsesionado desde siempre con el éxito, el dinero y la fama, magnético –según los que lo conocieron- y, sobre todo, dependiente de las mujeres. De hecho, no estuvo soltero nunca, ni siquiera un día, porque solapaba y encadenaba sus matrimonios. Hay en esta novela mucho amor y mucho champán, con sus correspondientes resacas. Es una historia dividida en cuatro bloques, dedicado a cada una de sus mujeres, con capítulos pequeños y anacrónicos –es decir, que no están en orden cronológico- que nos van mostrando escenas singulares: un verano a tres, con Ernest, su mujer y su amante; la traumática ruptura en la puerta de atrás de un hotel, el ultimátum desesperado e inútil de una de ellas. Las señoras Hemingway se presenta como un ejercicio de ficción, pero se sustenta en cartas y telegramas reales que se mandaron los protagonistas y que Wood ha investigado durante años.
Y ahora, si os soy sincero, os confesaré que uno de los puntos fuertes de la novela es el morbo, sí. El morbo. A mí, al menos, me llamaba la atención conocer los entresijos emocionales de un genio. ¿Cómo amaba Hemingway? ¿Cómo gestionaba las despedidas? ¿Qué buscaba en una pareja? Es fascinante cómo la novela se cimenta en los detalles, en esos momentos aparentemente anecdóticos o accesorios, pero que definen la naturaleza amorosa de los personajes. La prosa de Woods sorprende: tiene un estilo conciso y lírico que imita, sin disimulo, esa forma de narrar tan peculiar de Hemingway. Qué gran acierto contar con tanta dulzura historias tan desgarradoras. Es como la poesía sobre la guerra.
Esta novela polifónica, pausada y visceral es un homenaje al amor y a sus batallas, también a la rendición de los enamorados. Ernest Hemingway decía que, tras terminar un libro, sentía vacío, desesperanza, soledad. Quizás las mujeres eran la única forma de supervivencia, su única posibilidad de salvarse.

PS: Léela si quieres convencerte de que tus relaciones, al fin y al cabo, no son TAN complicadas.
PS: Mi abuela siempre decía: Cuando se convierte en esposa la amante, una plaza queda vacante.
PS: Qué capacidad la de Ernest Hemingway para que todas las mujeres se volvieran locas, pasionales y ansiosas, a su lado.
PS: Os traigo un fragmento para que vayáis abriendo boca:
Quiero ser un escritor, un buen hombre.
Tienes que elegir. No puedes ser las dos cosas.

jueves, 16 de octubre de 2014

Delicias y secretos en Manhattan, Olivia Ardey


SINOPSIS: Boston, 1919. Laura McKerrigan-Montero conoce el destino de cualquier chica de su posición: casarse con un buen partido que convenga al negocio familiar. Pero Laura tiene un sueño: aprender alta repostería con el afamado maître pâtissier del hotel Taormina. Y, con la excusa de estudiar francés, convence a su severo padre p ara que le permita residir en Nueva York durante tres meses. Convertida en Laura Kerry, viaja a la ciudad de la libertad; la misma donde un desconocido la volvió loca con sus besos. Laura no imagina que, en ese Manhattan divertido y fascinante, volverá a encontrarse con él. Aunque ahora ella es una camarera y descubre que ese hombre irresistible es Kenneth Callahan... su jefe. La inminente Ley Seca llevará al hotel desconfianza, peligros y amenazas. Entre los empleados se esconde un traidor y todas las sospechas recaen en Laura. La mujer por la que Kenneth estaba dispuesto a marcharse de Manhattan y dejarlo todo.

 Laura, la hija adinerada de un famoso hotelero de Boston, tiene un talento especial para la repostería. Antes de casarse con un hombre al que detesta, decide ir a Nueva York tres meses a aprender con el mejor pâtissier los secretos de su repostería. Pero sus planes no salen como había planeado. El responsable de personal del hotel donde empieza a trabajar, el Taormina, es un misterioso desconocido, Kenneth Callahan, con el que ha tenido dos encuentros apasionados.


Por otra parte, Phillip, el jefe del hotel Taormina, tiene un pequeño desencuentro con una bibliotecaria, Stella, una mujer de voz dulce y encantadora. Pero esta discrepancia que se produce entre ellos dará lugar a que Phillip se interese por ella y trabaje para él.

Además de estas dos historias, hay dos subtramas más en esta estupenda novela, todas bien hilvanadas y encantadoras en el Nueva York de los años veinte.

Delicias y secretos en Manhattan es una edición reeditada por Versátil. Antes de nada tengo que decir que la otra portada no le hacía justicia a esta estupenda historia. Al menos a mí me lo parece. Quizá fuera este uno de los motivos por los que no me animaba a leerla, aunque conociendo a la autora, sé que leerla es apostar sobre seguro. De momento, lo que he leído de ella no me ha decepcionado. Ahora, habiendo leído esta historia, me da por pensar en por qué no he hecho antes con ella. Eso me recuerda que tengo que leer Dama de tréboles.

Es cierto que Delicias y secretos en Manhattan contiene varias historias románticas, aunque también es verdad que la obra es algo más que una novela romántica al uso. Si por algo me gusta la autora es porque todas sus obras están bien construidas, y además muy bien ambientadas. En este caso la sitúa en el 1919, recién terminada la primera guerra mundial, en el Nueva York de los felices veinte y un poco antes de que se apruebe la ley seca.

Cuando digo que está tan bien ambientada, es que la autora no lo hace con pequeñas pinceladas, sino que te transporta a esos años que tantas veces hemos visto en la pantalla. Son los pequeños detalles lo que hacen de una historia grande. Porque una de las cosas que más me gustan de estas novelas ambientas en otra época, es que el lector perciba que está en otro lugar, pero sin que toda esta información sea apabullante. En este sentido, la autora lo ha sabido hacer muy bien. Ha hecho una buena reconstrucción.

Son varias cosas que me han gustado de esta historia, además de la ambientación. Las dos tramas de amor principales, tanto la de Kenneth y Laura, como la de Phillip y Stella, están bien tratadas, además de que los personajes me han parecido cercanos. La primera pareja me gusta por su fuerza y la segunda por la ternura que me ha transmitido, a pesar de que haya una situación un tanto delicada.

Una cuestión que me ha gustado bastante es el carácter de las mujeres en aquellos años, que son fuertes, con las ideas claras y un tanto independientes. Hay que tener en cuenta que aún no había llegado la liberación a nuestro género.

Hay un personaje en esta historia que no encuentra el amor. Me encantaría leer algo de Helen, la hermana mayor de Laura. Si bien al principio me pareció una mujer fría y calculadora, advertimos que las circunstancias la han “obligado” a protegerse.

En fin, solo tengo buenas palabras para esta novela. Espero que con esta nueva portada le vaya muy bien a la autora.