domingo, 5 de febrero de 2017

Que alguien se acueste conmigo, por favor


Ligues fallidos, cibersexo con final infeliz, obsesiones bizarras con Justin Bieber, hadas madrinas Kardashian, sexo con Pokémons y pandillas de gatos malotes que adiestran a nuestra esforzada heroína en el noble arte de madurar. Gina Wynbrandt no se detiene ante nada y ante nadie en su espectacular debut gráfico. Tras plantar el campamento base en un territorio surreal y desternillante donde se juntan la autobiografía y lo fantástico, la autora elabora parábolas extremas sobre el mundo en que vivimos, sometidos a todo tipo de presiones, exigencias y necesidades, tanto en el mundo real como en el virtual. El resultado es una mirada fresca a las lides más tristes del amor y la carne, sazonada con visiones muy sabrosonas de la cultura popular.

Es curioso: repaso las anotaciones que he ido haciendo mientras leía esta novela gráfica y sólo encuentro Jajajaja. Jajajaja. Qué bueno. Jajajaja. ¡Qué locura! No me lo puedo creer. Y nada más. Supongo que estaba demasiado ocupado riéndome a carcajadas como para ser más explícito. Aunque aportan poca información, estas frases ilustran muy bien cómo me lo he pasado leyendo Que alguien se acueste conmigo, por favor, publicada por Reservoir Books y creada por la originalísima Gina Wynbrandt. Y el planteamiento es el siguiente: tenemos a la protagonista, una jovencita del montón, entrada en carnes y poco agraciada, obsesionada con internet, con Justin Bieber y con guardar fotos de actores guapos; y la pobre, como bien adelanta el título, sólo pide alguien que se acueste con ella, que alguien la haga sentirse deseada. Vamos, lo que se viene llamando 'estar cachonda perdida' (permítanme la expresión, porque éste es el tono de esta novela gráfica). Y os doy una pista de lo disparatadas que son las cinco historias que conforman este título: ella guarda esperanzas de liarse con Justin, a ella se le aparece Kim Kardashian –y “su culo mágico”, lo dice ella, no yo- para ayudarla a brillar, ella provoca la muerte de Channing Tatum y, además, se queda embarazada de un hombre-gato para dejar de ser adolescente en una trama con referencias a Sailor Moon.
            Sí, la imaginación de esta autora es portentosa. Y no sólo eso: sino que es capaz de usar los referentes modernos, los ídolos de masas –Zac Efron, One Direction, el omnipresente Justin Bieber- para hablar de los tormentos de una jovencita con las hormonas por las nubes que no cumple los cánones de belleza establecidos y que está obsesionada con el sexo, con gustar, con llamar la atención de su Justin o de cualquier hombre que se deje. Y de paso, nos hace un repaso al fenómeno fan y nos lleva hasta ese punto de locura que ataca a algunos cuando se enamoran locamente de alguien famoso. Los dibujos, señores, tienen carisma porque son irreverentes, porque son capaces de sacrificar la belleza para ser conmovedores, porque son maravillosamente provocadores.
            Ella, como personaje, tiene unas posibilidades infinitas. ¿Por qué? Porque es deslenguada, atrevida y a la vez patética, porque recurre a los trucos más desastrosos para ligar, como tomarse una cerveza y decir en voz alta: "Uy, tengo que tener cuidado para que no se aprovechen de mí porque estoy un poco borracha", porque se insinúa a todo bicho viviente y es rechazada continuamente, porque se levanta de todos los tropezones. Y ojo, quizás así leído os suena un poco vulgar o anticuado: no lo es. Que alguien se acueste conmigo, por favor es una fotografía mordaz y divertidísima de una generación desquiciada. En esta época en la que todos estamos tan pendientes del glamour, de los selfies con filtros y de acumular ‘me gusta’, Gina Wynbrandt nos muestra los rincones más lóbregos de la adolescencia y su relación con el sexo, con la fama y con querer ser adulto.
            Que alguien se acueste conmigo, por favor es un chute de gamberrismo, un homenaje al disparate, una vuelta de tuerca a la comedia irreverente. La autora tiene la capacidad de reírse del mundo en el que le ha tocado vivir y para eso crea una protagonista desvergonzada a la que las cosas no le van demasiado bien en el tema del sexo. Y si además, aparecen Kim Kardashian, como un hada madrina que acumula la magia en el culo, un Justin Bieber que quiere alejarse de la fama y Sailor Moon, todo se vuelve kitsch, deliciosamente kitsch. Es un soplo de aire fresco, una bofetada de realidad. Y no encuentro otra forma mejor de terminar esta reseña que así: jajajaja. Jajajaja. Jajajaja. Jajajaja. Etc. 

jueves, 2 de febrero de 2017

Qué leo


Christine tenía cuatro años la primera vez que vio a Orión. El vampiro entró en su casa, asesinó a su familia y la secuestró.
Durante años, Christine ha crecido sometida a sus normas y su control, odiándolo todos los días de su vida. A punto de cumplir los dieciocho años, Christine no permitirá que el deseo nuble su juicio, incluso cuando Orión comienza a responder a sus preguntas.
¿Por qué no la asesinó a ella también?
¿Quiénes son los enemigos que los persiguen?
Pero, sobre todo, debe enfrentarse a la pregunta más transcendental de su existencia:


¿SE PUEDE AMAR AL ASESINO DE TU FAMILIA?

Índigo es la primera parte de una saga. No sabía muy bien qué iba a encontrarme tras estas páginas, pero estoy a punto de terminar la novela y solo puedo decir que me está gustando mucho. Desde luego, pese a ser una historia de vampiros, aún siguen sorprendiendo. Cuando la termine traeré la reseña. 


miércoles, 1 de febrero de 2017

Entrevista a Susana Bielsa

Hola a todos. Hoy os traigo una entrevista de una autora que me gusta mucho. Se trata de Susana Bielsa. El lunes os dejé mi opinión sobre la segunda parte de la novela Cicatrices #MilVecesSi  AQUÍ

1.- ¿Quién es Susana Bielsa? Alguien que no sabe qué contar de sí misma para resultar interesante, una zaragozana recogidica y abrazable nacida hace veintiséis años en una fría mañana de enero. Soy la madre de Julia, de Matt y de toda la chupipandi de Toronto; también de Ih-lem, Eleanor, Mónica, Aurora… esos son los que han visto la luz, aunque quedan cientos escondidos por los rincones de mi mente.

2.- ¿Por qué te decidiste a contar esta historia sobre Julia? Supongo que todo empieza por tres factores: un “no hay huevos de escribirnos una historia erótica” por parte de dos amigas, descubrir qué era realmente el Asperger y que en ese momento mi vida era un auténtico caos del que quería escapar, ya que fui objeto de una negligencia que casi me costó la vida (por la que he tenido que pasar por una serie de operaciones de las que quería evadirme). Eso sí, no era consciente de estar escribiendo nada publicable, solo quería entretener a las amigas que me animaban a seguir adelante con ello. Hasta que no pasé de la página 550, el archivo se llamaba “cosa”.


3.- ¿Cómo definirías a tus personajes? Matt y Julia desean ser felices después de haber pasado cada uno por varias situaciones de mierda. Ya sabemos que las historias románticas y eróticas se centran en el amor, sí, pero también en la evolución de los personajes; en esta ocasión no solo cambiarán al sentirse queridos y respetados, también romperán barreras y estereotipos. Julia nunca dejará de ver el mundo de una manera distinta, a veces compleja, a veces exasperante, a veces tierna, a veces inocente, pero evolucionará y será más madura; Matt está a punto de descubrir que puede y merece ser feliz después de una década de matrimonio que casi le destruye.

4.- ¿Qué destacarías en Julia? Su capacidad para amar y desear, algo que parece a priori básico para cualquier humano, pero que tanto nos cuesta entender cuando hablamos de autismo.


5.- ¿Qué destacarías en Matt? Su gran corazón, la paciencia que demuestra y su carisma innato.

6.- ¿Qué hay de Julia en ti? La verdad es que estoy asustada. Releo la historia y me doy cuenta de lo mucho que nos parecemos: mente, corazón, negatividad, algunas experiencias. Julia es un alter ego que se atrevió a salir adelante. Eso sí, una vez llega a Toronto, cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.

7.- ¿Tienes alguna manía a la hora de escribir? Música y chocolate, mis dos musas. Pierdo un montón de tiempo releyendo, a veces fragmentos, a veces todo entero. Si tengo alguna manía más no soy consciente de ella xD

8.- ¿En qué proyectos estás embarcado ahora mismo? ¿Vas a tocar otro tema o seguirás con literatura romántica? Estoy en una pausa creativa tanto por necesidad como por obligación: necesito centrarme en la promoción de Julia, vivir y enfocar objetivos una vez me he recuperado la salud y, además, estoy seca creativamente hablando. Tengo ideas, sí, pero no encuentro las palabras para expresarlas. Mejor hacer un parón antes que malgastar una idea escribiéndola mal. Eso sí, no me cierro a ningún género (de hecho, tengo escrita una novela policíaca con unas cuantas sorpresas argumentales).


9.- ¿Crees que es bueno mostrar en la romántica a otros modelos de protagonistas? Yo tengo un problema con la romántica y la erótica: nunca me he cerrado a ningún género, pero siempre lo he tenido complicado con esos dos porque nunca he llegado a conectar del todo con las protagonistas. Han podido gustarme más o menos los personajes, las historias y las ambientaciones, pero nunca he podido decir “mira, alguien como yo”; eso no me pasa con Julia por cómo es ella, así que creo que sí, debería haber muchísima más variedad, porque al fin y al cabo todos amamos, pero no todos de la misma manera. ¡Más romance atípico, por favor!


10. -Un motivo para comprar Cicatrices. Todo el cariño que envuelve su creación, desde la primera palabra escrita, pasando por el proceso de edición de Kelonia hasta el amor que he recibido de los lectores que le han dado una oportunidad y han adoptado a mi Aspie-girl.

Muchas gracias, Susana.