lunes, 4 de julio de 2011

El Ángel negro

Hola a todos. Hoy os traigo una novela que empecé a leer en el blog de la autora: Nieves Hidalgo, que retiró muy poco antes de que acabara la historia. Se trata de El Ángel negro y publicada por Essencia.


En el invierno de 1667, Miguel de Torres y su hermano Diego son acusados de alta traición y condenados a destierro perpetuo. Mientras intentan rehacer su vida en Maracaibo, el pirata Morgan los captura y los vende como esclavos en el mercado de Port Royal.

Por su parte, Kelly Colbert debe cumplir con el castigo de viajar a Jamaica por haberse negado a aceptar un matrimonio pactado. En «Promise», la hacienda de su tío, tendrá que luchar contra las normas de aquella sociedad, el desprecio que le provoca la esclavitud y, sobre todo, contra la atracción que en ella despierta Miguel, el arrogante esclavo español.

Miguel consigue escapar de Port Royal y se enrola en el barco de unos corsarios franceses. Amargado y vengativo, jura hacer pagar a los ingleses todo lo que les han hecho pasar a él y a su hermano. Y cuando el barco en el que Kelly regresa a Inglaterra cae en sus garras, encuentra a la víctima perfecta para dar rienda suelta a su sed de venganza. Miguel cuenta con dinero, poder y un arraigado rencor… Pero no tiene en cuenta que el amor y la pasión son una arma mucho más poderosa que el odio.

Antes de empezar con la reseña debo decir que Nieves Hidalgo es mi autora favorita en RA en España, junto a Ángeles Ibirika. Siempre que tengo en mis manos una novela de esta autora tengo dudas si volverá a engancharme, por otra parte, dudas totalmente infundadas. Con esta novela no sólo logró seducirme en el blog, sino también cuando la tuve en papel. Por lo tanto pude leerla dos veces, cosa que casi nunca hago.

Poco más puedo decir ante una sinopsis tan bien elaborada.

Una vez más Nieves me vuelve a atrapar con una historia romántica, y más teniendo como baza a Miguel, un pirata de ojos verdes esmeraldas y pelo negro azulado. Ante un protagonista así una sucumbe sin dudarlo. Aunque si el protagonista masculino es de esos que dejan huella, también lo es Kelly, una mujer de armas tomar que no se amedrenta ante nada.

Si hay algo que caracteriza a Nieves es que sus protagonistas tienen carácter y se dejan llevar más por el corazón que por la razón. Suelen ser valientes, con un punto de arrogancia y tremendamente seductores. Aun así, no son personajes cortados por un mismo patrón. Poco a poco vemos los matices que poseen, y eso es algo que agradecemos sus lectores.

Al igual que los protagonistas están bien llevados, tenemos a unos secundarios que dan mucho juego. Miguel no sería el mismo hombre sin su hermano Diego, sin Pierre o su “Pepito grillo” Fran, o Kelly sin su hermano James, sin su inseparable amiga Virginia o sin su criada Lidia.

No todo es de color de rosa en las novelas románticas, y más si hablamos de Nieves, a quien le gusta intercalar momentos de tensión y de traiciones. En esta ocasión algunas no me sorprendieron tanto, aunque hay alguien con el que sí me llevé esa sorpresa final.

En El Ángel negro observamos unos protagonistas bien llevados, con sus dudas, con sus inseguridades y con sus contradicciones, algo por otra parte muy humano. Además de una historia repleta de aventuras hay un buen trabajo de documentación detrás. Me atrevo a decir que de esta novela, como de las anteriores, se podría hacer una buena adaptación cinematográfica.

En fin, creo que es una buena historia romántica, un género que apenas está explotado y que da muy buenos resultados. Como le comenté a la autora en Madrid no me terminaba de gustar la portada, aunque esto es un mal menor ante la historia tan estupenda que hay tras esa foto de hombre a pecho descubierto.

Por último me gustaría agradecer a Nieves no sólo que me enviara el ejemplar, también la conversación tan agradable que mantuvimos (Kat y yo) en la feria del libro. Me consta que hizo un esfuerzo para desplazarse al Retiro. Si como autora es estupenda, como persona lo es mucho más. Hay ciertos momentos que serán difíciles de olvidar. Muchas gracias.


Próxima novela: Tú

domingo, 3 de julio de 2011

Presentaciones en Barcelona

Presentación de 22:22

Fecha: sábado 9 de julio de 2011

Hora: 17:00h

Lugar: Café de L'Òpera

Dirección: Junto a parada Liceu



Presentación de La estrella


Fecha: viernes 8 de julio de 2111

Hora: 19:30h

Lugar: Librería Bertrand

Dirección: Rambla de Catalunya nº37, Barcelona

Presentador: Francesc Miralles (“Retrum”).

Con la presencia de los autores: Javi Araguz e Isabel Hierro.

viernes, 1 de julio de 2011

La palabra adecuada

Hola a todos. Hoy os traigo una entrada que llevo tiempo pensando, pero por una u otra razón no me he decidido a hacerla.

Desde hace un tiempo a esta parte he leído varios libros autopublicados. En la mayoría de ellas me he encontrado con buenas historias y con buenos personajes, aunque han sido rechazados una y otra vez por las editoriales. Una vez que me he puesto a analizar un poco más en profundidad la historia, no es que sea mala, es que le hace falta un buen pulido. Está claro que dos pares de ojos ven más que un par, y más sabiendo que no somos nada objetivos con aquello que escribimos.

Y no me estoy refiriendo solo a las faltas que se nos escapaba a más de uno, o a los errores gramaticales, sino también a las frases mal construidas o sin sentido. Como lectora me gusta que el autor maneje adecuadamente el lenguaje, me gusta que la trama fluya, como también me agrada que me sorprendan con frases maravillosas:

“Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo”.

“Aunque su padre había imaginado para él un brillante porvenir en el ejército, Hervé Joncour había acabado ganándose la vida con una insólita ocupación, tan amable que, por singular ironía, traslucía un vago aire femenino”.

“La idea de ser electrocutada me pone mala, y eso era lo único que se podía leer en los periódicos, titulares que como ojos saltones me miraban fijamente en cada esquina y en cada entrada al Metro, mohosas e invadidas por el olor de los cacahuetes”.

Sin embargo, en nuestro afán de innovar y hacer que nuestra obra tenga belleza, solemos coger un mal camino y hacer frases enrevesadas y que obligan al lector a leérsela varias veces. En este caso prefiero a autores con frases cortas y concisas, que a aquellos con frases subordinadas que cuando terminan no sabes qué ha querido decir.

“El jardín delantero se asemejaba a una feria de multimillonarios con tanto coche lujoso aparcado, pensaba yo entretanto Anthony caminaba”.

“Quedando callada y atónita, aspiré a no llorar de modo exagerado deteniendo así el esclarecimiento”.

“Seguramente fuera mi alocada mente conjeturando nuevamente con tonterías, ya que exclusivamente se tratarían de breves rememoraciones e imágenes”.

“El elfo lo acompañó mostrando los dos la dentadura reflejando el enfado mutuo”.

“Hacía frío y aquello provocaba aquel paisaje que no se imaginaban ni lo más mínimo”.

También me he encontrado verbos, adjetivos o adverbios mal utilizados o inventados. O frases sin sentido que parecen que son estupendas, cuando no quieren decir nada.

“Pelo revoltoso”.

―”Hum, me apetecía mucho ir de compras por la Quinta Avenida contigo ―abucheó entendiendo mi postura”.

“El desgarro del sonido de las espadas causó estragos en el eco del viento”.

―”Así que a España, hija. ¿Y qué será lo siguiente?... ¿Recorrer Europa con una mochila? ―aupó el tono nuevamente.

“Un rugido frívolo se hizo notar acechando de repente”.

“Quería gritar, quería hurlar…”

―”Gracias ―murmulló”.

Está muy bien que el autor intente explorar con la gramática y con las palabras, pero no a costa del lector, de exigirle continuamente que interprete qué ha querido decir. Con esto no quiero que no haya una buena historia, que las hay. De hecho me he encontrado con tramas muy buenas en novelas autopublicadas a las que les falta que alguien le dé ese último pulido para que la novela brille verdaderamente.

Tras hacer este pequeño análisis de las lecturas de este año cada vez tengo más claro que las palabras adecuadas son tan importantes como el tener una historia buena. La decisión de un editor a la hora de contratar tu obra depende, en gran medida, de estas “pequeñas” cuestiones que dejamos pasar.

Así pues, como lectora me gusta encontrar en una historia que el autor estimule mi imaginación y que me satisfaga con las palabras adecuadas.