Hola a todos. Hoy os traigo la reseña
de Brújulas
que buscan sonrisas perdidas, de Albert Espinosa, publicado por Grijalbo.
El
protagonista de esta historia, del que desde un principio no sabemos ni siquiera su nombre,
tiene que hacerse cargo de su padre, un director de cine con el que hace muchos
años que no habla. Nunca hubo buena comunicación con él. Cuando regresa a la casa familiar los
recuerdos van apareciendo, y poco a poco vamos conociendo la vida de este
hombre, la relación que ha tenido con sus otros tres hermanos y con su madre
fallecida.
Esta novela se
presenta como una historia de segundas oportunidades, que pretendidamente te
emociona desde la primera página. Y digo pretendidamente porque la
novela no me emocionó como yo esperaba.
Me
gusta la historia que cuenta el autor, pero no cómo la aborda. He tenido la
sensación, que durante toda la historia, se le daba mucha más importancia a las
“frases reflexivas” que a la historia en sí.
El autor se hace valer de la primera persona
para contar la historia, por lo que es más fácil identificarte con el
protagonista. Sin embargo, en algunas
ocasiones me ha costado sentirme identificada con los problemas de este hombre
y con sus circunstancias. Ha pasado por encima de muchos momentos interesantes
sin profundizar demasiado en ellos. Quizás, gran parte del problema que le he
encontrado a la novela es el abuso de los puntos suspensivos. Es como si el
autor subrayara continuamente dónde te tienes que emocionar, dónde tienes que
pensar o en qué punto de la historia te tienes que identificar con el
protagonista. En este caso prefiero ser yo quien saque las propias
conclusiones.
El
autor también tiene momentos para la ternura, sobre todo cuando habla de las
hijas del protagonista, o cómo la enfermedad ha creado el vínculo especial que no existía
entre el protagonista y su padre.
La novela se lee muy rápida y los
capítulos son cortos, cosa que se agradece en este tipo de lecturas más
reflexivas.
Conozco al autor por su faceta de
guionista (Pulseras rojas) y además he leído una novela anterior que me gustó
bastante. Con esta obra he sentido que muchas de las
cosas que narraba las había oído-leído en otras creaciones suyas, por lo que no
me ha sorprendido tanto. Y es una pena que esas frases que tanto me han gustado en otras obras no sean exclusivas de esta historia.
Aun así, a pesar de no ser la mejor novela que he leído del autor, me ha gustado
encontrarme con Brújulas que buscan sonrisas perdidas (un título que me
encanta).
Con la colaboración de Grijalbo
