Hola a todos. Hoy os traigo la reseña de una novela con una
portada maravillosa, de las mejores que he visto este año y con una historia
que me ha gustado más de lo que esperaba. Se trata de La selección, Kira Cass,
y editada por Roca
editorial.
Tras
unas guerras Estados Unidos ha dejado de llamarse así. Ahora se llama Íllea en
recuerdo del héroe que consiguió volver a dar una unidad al país.
La
vida que advertimos en Illéa tiene un componente distópico. La sociedad está
dividida en castas y América es una cinco. Esto significa que su familia tiene dificultades para comer, aunque no llegan a
pasar hambre. Hay tres estratos por debajo de ella que son considerados
como parias. En este caso las castas altas son quienes tienen dinero y poder y
quienes están muy cerca de la monarquía.
El
príncipe Maxon es un joven en edad de casarse y como manda la tradición ha de
elegir a una chica de su país. Para ello se organiza un concurso televisado, La
Selección, donde cualquier chica puede presentarse. A pesar de que América reúne
todas las condiciones para echar una solicitud ni por asomo piensa que deba
presentarse. Está enamorada de Aspen, un chico que pertenece a una casta
inferior a la suya.
Es
Aspen quien le anima a participar en el concurso y quien tras pensarlo
detenidamente decide que su amor no tiene futuro.
América es seleccionada y pasa a ser
una de las 35 chicas que vivirán en el palacio junto a Maxon. Es entonces cuando América se da cuenta de
que todo no es como ella había planeado. Maxon no es el príncipe que ella
creía que era.
Si tengo que ser sincera no sabía muy
bien qué iba a encontrarme en esta novela. Es cierto que me encanta su portada
y que fue un flechazo a primera vista. Me echaba también para atrás que gran
parte de la trama se desarrollara en un palacio con un príncipe moderno. En
este caso ha resultado que La Selección es un bonito cuento ambientado en un
futuro no muy lejano, muy del estilo de La Cenicienta.
América
es una chica que tiene sus sueños. Es una artista que tiene una buena voz y que
toca algún instrumento de música. Tiene ideas muy clara y que sabe lo que
quiere. Quizás sea por esto que me haya gustado que al final tome la decisión
que toma. Es coherente con sus sentimientos y no
pretende engañar a nadie. Es cabal y es consciente de cuál es su realidad. Sin
embargo para ella todo cambia cuando se encuentra con la realidad de Maxon.
Para él las cosas tampoco son tan fáciles, aunque todo hay que decirlo, con el
estómago lleno, las penas siempre son más llevaderas.
Y
es que al igual que le pasa a América con Maxon, a medida que iba leyendo el
príncipe me gustaba más y más. Maxon es un
personaje que va brillando con luz propia y que va calando poco a poco. Si
algo me ha gustado de él es su humanidad y cómo se va dando cuenta de la
realidad que tiene a su alrededor gracias a América.
Hay otros personajes secundarios que irán
haciendo que esta novela se aleje de los clásicos cuentos infantiles. Además, hay un tema que está latente durante toda
la historia, que supongo que se desarrollará en las siguientes entregas. La monarquía sufre una serie de atentados
que la autora no da muchos detalles de a qué se deben.
El ritmo de la
trama es ágil en todo momento y va manteniendo al lector con la incógnita de
qué pasará en la siguiente escena. Hay que alabar a la autora porque
este aspecto lo maneja muy bien.
¿Y qué decir del final? Aunque me gusta
la decisión que toma la protagonista, lo deja en un momento álgido de la
historia y deseas seguir leyendo.
Por lo demás, poco más me queda decir
de esta maravillosa novela que me ha conquistado desde la primera página. Solo espero con ansia la segunda parte.
Con la colaboración de Roca editorial
