Hola a todos. Hoy os traigo la reseña de una novela tierna, fresca, que considero una joyita, y que me alegro mucho de haber podido leerla. Se trata de La memoria de las hormigas, de Iolanda Batallé y publicada por Editorial Gadir.

Joana ha dejado de perseguir el éxito y se dedica a limpiar la playa con un tractor. Mientras la máquina va trazando dibujos sobre la arena, revive de forma mágica su pasado. A través de este viaje conoceremos su iniciación amorosa, la relación con su abuela y maestra, sus conversaciones con su marido, la extraña vida de los que la rodean, así como la huella que han dejado los que ya no están. Son retales de una existencia llena de pequeñas fábulas y descubrimientos, como las hormigas que llevan a casa lo que van encontrando por el camino.
No sé muy bien cómo empezar la reseña de esta novela. Temo dejar muchas cosas en el tintero, ya que esta historia te llega directamente al corazón, o al menos eso me parece a mí.
Joana se rebela contra la vida de éxito que ha llevado hasta ahora. No tiene miedo en abandonar la cotidianidad de una ciudad para trasladarse a la vida tranquila de un pueblo costero. Ahora se dedica a limpiar la arena de una playa, a borrar las huellas de todos aquellos quienes han pasado por su playa, a poner en orden en su vida.
Joana reflexiona sobre los hombres de su vida, como también lo hace sobre las amigas que ha dejado atrás en el camino, o sobre su familia. Lo que tiene claro Joana es que no quiere que la vida pase sin más y un día se dé cuenta de que no ha tenido tiempo de saborear el regalo de ser madre, el regalo de amar a la persona indicada.
En La memoria de las hormigas saboreamos el amor y la experiencia de vivir con los brazos abiertos a lo que el destino te depara. Es como un viaje iniciático hacia un futuro sosegado, tranquilo y bien planificado. Eso es, en parte, lo que ansia Joana.
La memoria de las hormigas narra retazos de la historia vital de Joana, aunque la vida que ha tenido este personaje no es nada usual. Se podría decir que esta novela es una composición de muchas vidas en una sola. Hay anécdotas que resultan conmovedoras, de una gran belleza, tanto, que son capaces de hacer que el vello se nos ponga de punta. El momento en que Joana recuerda cómo su hija se durmió entre sus brazos recreando las olas del mar es sublime.
Pero si hay algo que me ha maravillado en esta novela es la manera de narrar, la manera de introducir esas pequeñas historias maravillosas. Joana es una mujer que al final ha aprendido a diferenciar qué desea en la vida y qué deja en el camino. Es una mujer fuerte, sensible y con una personalidad arrolladora e intensa.
En fin, La memoria de las hormigas es una historia sencilla, apasionada, pero a la vez tiene un brillo especial. Podría decir sin temor a equivocarme que es de lo mejor que he leído este año. Sin duda, volveré a repetir con esta autora.
Agradezco a Loving Paris el haberme traído la novela de la feria del libro de Madrid y firmado por la autora.
