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miércoles, 5 de octubre de 2011

El espíritu del último verano

Hola a todos. Hoy os traigo la reseña del último premio Edebé de literatura juvenil. Se trata de El espíritu del último verano, de Susana Vallejo y publicada por Edebé.

Un misterioso sueño hace volver a Fran a la Casa del Árbol, el lugar en el que su familia pasaba los veranos de su adolescencia y que ahora está a punto de ser destruido por las excavadoras para construir una nueva autovía. Allí rememora el extraño y mágico verano que vivió antes de convertirse en adulto, el último verano, cuyo espíritu todavía lo llama para cerrar un episodio no concluido.
Porque de pronto, después de tantos años y gracias a ese sueño en el que parecía su abuela, comprende dónde estaba escondido el tesoro. El tesoro de la reina mora.

Esta es de esas novelas que se leen en un suspiro, y no solamente por lo breve de la narración. El espíritu del último verano es una historia que en mayor o medida muchos de nosotros hemos vivido en casa de los abuelos. Y este es quizás el mayor acierto de esta novela. Verdaderamente es un relato que me ha conmovido en alguna ocasión.

Fran, tras un sueño, regresa a La casa del árbol, la casa del pueblo, el lugar donde vivió los mejores veranos de su vida. Tiene un sueño revelador donde su abuela se le aparecía y le indica que debe recuperar algo muy importante. Vuelve porque al fin entiende dónde se oculta el tesoro de la Reina mora, vuelve para recuperar parte de su pasado antes de que la casa sea derruida.

En La casa del árbol Fran se enamoró, como también sufrió su primer desengaño amoroso. A la casa de los abuelos podía ir cada vez la ciudad le resultaba agobiante o podía encontrar refugio en los brazos de la abuela. En La casa del árbol podía ver las estrellas, podía soñar y podía dejar volar la imaginación… hasta ese último verano.

Y es que en ese último verano Fran fue muy feliz, como también conoció la tristeza. También dejaría atrás su adolescencia y emprendería su camino hacia la madurez.

Tras regresar, los recuerdos se le agolpan de nuevo. Podemos sentir las pequeñas disputas que había entre los miembros de la familia o el olor de la cocina. Se advierte esas historias personales en cada rincón de la casa, un toque costumbrista que me ha gustado bastante.

Esta novela es ante todo entrañable, que me recuerda a esos veranos que pasaba en casa de mis abuelos en el pueblo. Es cierto que es una historia sencilla, sin pretensiones y con un misterio que tan poco lo es tanto. Por esto mismo me ha gustado, es fácil de leer y no siempre lo sencillo resulta fácil de escribir y de narrar.

En fin, El espíritu del último verano es una novela que se deja leer por todos los públicos. Si tengo que destacar algo me quedo con la manera de narrar de la autora.

Con la colaboración de Edebé



Próxima reseña: Los rebeldes de Crow