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sábado, 24 de junio de 2017

Entrevista a Marisa Sicilia

1—¿Quién es Marisa Sicilia?
Alguien que desde que tiene memoria se recuerda leyendo e imaginando sus propias historias, pero que solo hasta hace relativamente poco se animó a ponerlas por escrito. Por lo demás soy más bien tímida, no me gusta demasiado ser el centro de atención, pero sí disfruto charlando de libros, de personajes, e incluso de cosas que nada tienen que ver con la ficción.

2 —¿De dónde surge esta historia de entre guerras en la Viena de los años 20 y el Berlín de los años 30? ¿Qué hay detrás de todo el trabajo de investigación?
Surge con la idea de un amor que pasa por diferentes momentos según avanzan los años, una historia de separaciones y reencuentros y de protagonistas que cambian a la vez que lo hace su mundo. En un primer momento pensé en comenzar en los años previos a la Primera Guerra Mundial, pero no me cuadraban las fechas, entonces hice el clic: Viena, postguerra, el salto a los años veinte, el baile de debutantes y el periodo de Entreguerras con el Berlín más icónico y transgresor de fondo, todo lo que podía haberse evitado y sin embargo ocurrió y que concluía con esa vuelta al inicio. Supe que tenía que escribirla.
Y en cuanto a la investigación, fue la mejor forma de sumergirme en la historia. Leer las memorias de Hemingway o releer Adiós a Berlín de Isherwood, encontrar los escenarios, coleccionar imágenes tanto de mujeres anónimas como de divas posando desnudas y seguras de sí mismas, redescubrir las vidas de intelectuales y artistas que se vieron zarandeados por su tiempo. Es una época tan bonita, tan llena de libertad y nuevas ideas, de ruptura y a la vez con consecuencias tan oscuras, que quiero creer que como Lilian y Andreas podemos aprender de nuestros errores y evitar que algo parecido vuelva a repetirse.

3 —¿Cómo definirías a tus personajes?
Son obcecados, cometen fallos y tratan de corregirlos, pero no siempre lo consiguen. Tienen debilidades, en ocasiones son egoístas y piensan ante todo en cómo esta o aquella situación les afectará a ellos, también pueden ser generosos. Son humanos.

4 —¿Qué destacarías en Lilian?
Destacaría su evolución, desde que es poco más que una adolescente algo ingenua hasta convertirse en una mujer madura que hace frente a sus responsabilidades. Destacaría también su amor a toda prueba hacia Andreas. Y aunque es uno de los puntos delicados de la novela, porque Andreas no se lo pondrá nada fácil, estoy convencida de que ese amor de Lili no es ciego ni injustificado. Se basa en lo mucho que les une y en la capacidad de perdonar, pero no solo los errores de Andreas, también los propios.

5 —¿Qué destacarías en Andreas?
Que es de esos hombres que no puedes evitar querer, aunque sean imperfectos y no en todo momento estén a la altura, porque no siempre son capaces de superar sus propios demonios, pero tampoco pretenden arrastrarte con ellos. Para Andreas, Lilian representa la mejor parte de él, la que nunca querría perder, y precisamente por eso, para no perderla, más de una vez se alejará de ella.
6 —Aunque es un personaje secundario, creo que tiene peso en la novela, ¿qué destacarías de Mark?
Mark es de esa clase de hombres a los que no les importa luchar, incluso aunque sepan de antemano que la batalla está perdida. Está embarcado en el intento de frenar una guerra que prevé inevitable, se preocupa por una mujer cuyo corazón sabe que pertenece a otro. Es realista y no se engaña, pero además es un buen hombre. Me gusta Mark y es cierto que pasa un poco de puntillas por la novela, pero es que necesitaría una historia aparte y por desgracia no terminaría bien.

7 —¿Alguna manía a la hora de escribir?
La de ir por orden y no avanzar hasta que estoy conforme con lo último que he escrito. Escribo cada capítulo en un documento aparte y lo leo y lo releo hasta que siento que está “bien”. Es entonces cuando lo uno al documento principal y ya puedo empezar con otro. Seguramente no es el modo más rápido de avanzar, pero me funciona. Me da cierta seguridad en que voy por el camino correcto que de otra forma no tendría.

8 —¿En qué proyectos estás metida ahora?
Estoy dando los últimos toques a una historia completamente diferente. De absoluta actualidad, con una trama que tiene un componente importante de acción, un protagonista masculino comprometido hasta el punto de que es agente de los grupos especiales de intervención, una protagonista femenina difícil de encajar en los moldes y un París nocturno que es más que un decorado de fondo. Todavía estoy con la resaca tras la publicación de El último baile, pero sé que dentro de nada estaré más que impaciente por que conozcáis a Mathieu Girard y Nadina Nagareva.

9 —Qué motivos darías a los lectores para que se adentren en El último baile.
Les diría que es una historia de amor distinta, romántica en un sentido diferente, porque en ella el amor no siempre es suficiente para salvar los obstáculos y, sin embargo, perdura a pesar de las dificultades. Van a encontrar momentos tristes y otros muy luminosos, como en la vida misma, que está llena de altibajos, pero que merece la pena vivirla con todo. Yo espero que cuando la leáis también penséis que ha merecido la pena y desde ya os agradezco la oportunidad, y a Anabel, el cariño y que me hayas dejado este espacio en tu casa. Muchas gracias por todo.





domingo, 11 de junio de 2017

El último baile, Marisa Sicilia


SINOPSIS: Viena, 1952.
Andreas y Lilian se reencuentran inesperadamente en un café tras una larga separación. Mientras pasean juntos por el Prater, Lili recuerda su historia de amor con Andreas, su enamoramiento incondicional y juvenil, el primer desengaño, el fracaso en su intento de olvidarlo, la reconciliación y los años locos que vivieron juntos en el salvaje Berlín de entreguerras. Recuerda cómo, a pesar de las separaciones y las distancias, nunca dejaron de amarse.
Porque el de Lili y Andreas es uno de esos amores que perduran a través del tiempo y las pruebas.
Porque las verdaderas historias de amor nunca terminan.

Debo tener mucha suerte con las novelas que últimamente he leído, porque todas me han dejado un buen sabor de boca y esa sensación de que las recordaré con cariño al cabo de un tiempo. Con El último baile me ha pasado justamente esto, he disfrutado mucho con esta historia narrada con exquisitez.

El último baile sitúa la acción entre dos ciudades: en la Viena y el Berlín de entre guerras. Veremos el esplendor de ambas ciudades (en diferentes momentos de la narración), como también observaremos la decadencia de dos países cuyo destino fue la segunda guerra mundial. Como también seremos testigos de la ciudad más moderna y provocadora que había en aquellos años en Europa. Creo que la autora ha querido reflejar en Berlín una ciudad en la que todo era posible, las dos caras de una misma moneda, una ciudad de sueño y cosmopolita que fue un paraíso, pero también fue un infierno en según qué momentos. Salvando las distancias, me ha recordado a ese ambiente que se reflejó tan bien en la película Cabaret.

El último baile empieza con un fortuito encuentro de Lili y Andreas, un principio que también es el final de una historia que quedó colgada en el tiempo, de unas palabras que se quedaron sin poder decir. A partir de aquí, la autora nos lleva de la mano a la Viena de los años 20 para que conozcamos mejor a Andreas y a Lili. Ambos pertenecen a la alta burguesía vienesa, un momento en el que uno de los momentos más importantes para una mujer era su puesta de largo. De aquellos dos jóvenes ya no queda nada en el comienzo del relato. Se podría decir que tiene una estructura circular.

Al inicio de la novela conocemos a una Lili inocente, una mujer que está enamorada del hermano de su mejor amiga. Junto a la familia de Andreas vive uno de los mejores veranos de su vida. Andreas será el primer chico que la besa, pero por circunstancias sus caminos se separan temporalmente. A lo largo de la narración observamos cómo madura y qué va dejando en el camino para encontrarse a sí misma.

Andreas es un hombre al que no le gustan las ataduras. Un hombre tan encantador como egoísta. A pesar de que a veces no podido empatizar con él por las decisiones que tomaba, tengo que reconocer que es un personaje que ha terminado por conquistarme. Pero ante todo es muy humano, con grandes defectos y mejores virtudes. Es generoso y víctima de sí mismo. Puede resultar contradictorio, pero es que es un hombre complicado.

La historia de estos dos personajes se podría resumir en encuentros y desencuentros a lo largo de más de treinta años. Hay momentos dulces, como también los hay amargos. Sin embargo, este es más que un relato de amor con altibajos (no la narración, sino la relación entre ellos) que te deja el corazón en un puño. Es también una crónica de una Europa dividida tras la primera guerra mundial, un continente que no ha cicatrizado sus heridas de guerra.

Uno de los puntos fuertes de esta historia es la documentación. Me gusta sumergirme en novelas que no sean tratados de historia, pero que te transporta a un lugar y a unos hechos que no he conocido.

Qué decir de esta novela. Me ha gustado descubrir a una gran autora con esta obra. Volveré a leer algo de ella, sin duda.