Hola a todos. Hoy os traigo la reseña de una de las mejores sagas juveniles que hay ahora mismo en el mercado, al menos, para mí. Se trata de Bendecida por la sombra, de Richelle Mead y publicada por Alfaguara.

¿Y si seguir los dictados de su corazón significase para Rose la pérdida definitiva de su mejor amiga?
Rose sabe que está prohibido enamorarse de otro guardián. Su mejor amiga – la última princesa Dragomir – siempre debe ser su prioridad. Por desgracia, en lo que respecta al impresionante Dimitri Belikov, algunas reglas se dictan para ser quebrantadas…
Sin embargo, una extraña oscuridad comienza a crecer en la mente de Rose, y unas siluetas fantasmales advierten de la proximidad de un terrible mal a las puertas de la academia St. Vladimir. Los no-muertos acechan y desean vengar las vidas que ella se ha llevado consigo. En una trepidante batalla que rivalizará con sus peores pesadillas, Rose se verá obligada a escoger entre la vida, el amor y las dos personas que más le importan… ¿Pero significará su elección que solo una de ellas podrá sobrevivir?
Esta es la tercera entrega de Vampire Academy, y si ya me parecía que apuntaba maneras en la primera novela, con esta historia he reído, he llorado me he mordido las uñas y me he maravillado de los buenos diálogos que tiene. Al final he llorado.
Pero vayamos por partes. Rose es mucho más madura y está a punto de graduarse en la academia y en el camino ha dejado a personas que realmente le importaban. También hay un cambio en su vida, y es que no se la considera para que sea la guardiana de Lissa en la academia, como siempre imaginó que sería. Ahora tiene que proteger a Christian. Y por si esto fuera poco, empieza a tener visiones que no saben a qué se deben. Cree estar loca y teme decirlo por miedo a que no la crean. Las visiones de Rose tienen mucho que ver con el desarrollo de los acontecimientos al final de la novela y se descubre que tienen un porqué.
Por otra parte, Adrian siente algo muy profundo por Rose, pero en este caso ya sabemos quién es el dueño de su corazón: Dimitri, ese morenazo de casi dos metros, de mirada profunda y de voz sensual… Ainsss, quién lo pillara.
Tras lo ocurrido en la segunda entrega, Rose y Lissa van a declarar a la Corte de la reina. El tío de Lissa está acusado de cometer un delito contra los Dhamphir y los Moroi, sin embargo, éste guarda algún secreto que concierne a Rose y a Dimitri. Antes de marcharse de la corte, Rose es invitada a que le lean el tarot, y no solo a ella, sino que también estarán Lissa y Dimitri. Y partir de aquí, en la vida de Rose suceden cosas imprevisibles.
Con respecto a los personajes decir que en esta entrega tienen mucho más peso que en la anterior novela, tanto los principales como los secundarios. La autora sabe perfilar y darles el toque a cada uno de ellos sin caer en la repetición.
Pero creo que la habilidad de esta autora es construir diálogos brillantes e ingeniosos, que te hacen estar pegado a la lectura hasta no tener hartura. Y por último añadir el final tan taquicárdico que tiene. Todavía no me creo qué ha pasado realmente y no sé cómo lo resolverá la autora. No nos puede dejar así… necesito la cuarta entrega yaaa!!!
Esta saga es imprescindible.
Con la colaboración de: Alfaguara
Próxima reseña: El enviado