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lunes, 14 de agosto de 2017

El universo en tus ojos

De adolescente, Nick tenía un plan. Jack, Sandy y él, sus mejores amigos, tendrían algún día su propio garaje en Little Italy. Entonces, él podría casarse con Juliet y apuntarse a los cursos nocturnos de la universidad. Él sería ingeniero, construiría puentes y quizá aviones. No se conformaría con ser mecánico o con tener un restaurante como su padre. Y jamás, jamás, entraría en la Mafia. Pero él ya tendría que saber que los planes siempre salen mal. Jack le traiciona y Nick se ve obligado a trabajar a las órdenes de Silvio para proteger a Sandy. Aun así, cree que podrá salir de ese mundo y le oculta la verdad a Juliet. Ella no tiene nada que ver con Little Italy ni con las pesadillas a las que él tiene que enfrentarse. Una noche, sin embargo, Juliet aparece en el último lugar donde debería estar… Tras la muerte de Juliet, Nick enloquece y se convierte en lo único que no quería ser: un gánster. Han pasado los años, Al Capone está en la cárcel y las familias de la Mafia de Chicago y de Nueva York tienen que negociar. Nick es la mano derecha de Cavalcanti, el capo de Nueva York, y su misión es velar por los intereses de su Don, que además es el hombre que lo salvó de perderse para siempre en el infierno. En Chicago, los ojos de una chica le obligarán a recordar que sabe amar y que el amor, aunque duele, lo es todo.

Después de unos meses un tanto complicados, vuelvo a retomar las lecturas. Echaba mucho de menos tener tiempo para leer, y lo cierto es que no podía haber escogido libro mejor para retomar este hábito. Hoy os traigo la reseña de El universo en tus ojos, de Anna Casanovas. Desde que leí Vanderbilt Avenue tenía muchísimas ganas de seguir leyendo alguna historia del universo que ha creado esta autora y, aunque sigo quedándome con el primero de esta saga, tengo que decir que la historia de Nick y Juliet me ha encantado.

Puede que sea por las reminiscencias que la historia tiene de Romeo y Julieta, cualquiera que me conozca sabe que me obsesiona todo lo relacionado con Shakespeare. También es posible que se deba a que la pluma de Anna es una de las más delicadas del panorama actual. Sea como sea, se trata de uno de los libros que más me han gustado este año.

Aunque tiene mucho que ver con el primero, se pueden leer completamente independientes, pues aunque la trama comparte algunos rasgos y situaciones, en esta ocasión los protagonistas no son Jack y Siena. Ellos, en esta novela, aparecen como meros secundarios. Uno de los rasgos que más me han llamado la atención es, precisamente, ese. El hecho de que compartan escenas y subtramas y estén tan bien hilvanadas. Si como yo os habéis leído el primero antes, recordaréis con una sonrisa muchos de los detalles que aquí se nombran de pasada, pero que se explicaban completamente en el anterior. Al igual que escenas que contaban algunos pasajes que se comentan ampliamente en este.

¿Nunca os ha pasado que os han gustado más unos personajes secundarios que los propios protagonistas? Aquí me ha ocurrido exactamente eso. No es que Nick y Juliet no atraigan, atrapan desde el primer momento, pero si tuviera que quedarme con algún personaje sería con Cavalcanti o con Belcastro. La evolución de los protagonistas es excepcional, es cierto. La inocencia de un principio, la vida que nos lleva por caminos diferentes a los que tenemos planeados en un principio y decisiones que cambian el curso de la historia, que los cambian a ellos, son rasgos que hacen que sean personajes perfectamente imperfectos, pero el tándem que forman Cavalcanti y Belcastro me parece sublime. Sin ellos, la historia no sería la misma, en absoluto.

Casanovas consigue que nos pongamos en la piel de los protagonistas, gracias a la secuenciación de voces narrativas. En unos capítulos es ella quien narra, en otros quien lo hace es Nick. Este rasgo nos permite conocer los pensamientos, sentimientos y sensaciones que experimentan ambos, lo que enriquece nuestras lectura y, a fin de cuentas, la propia novela.

Si tuviera que poner una pega sería que me hubiera gustado leer menos escenas de sexo. Las comprendo, no creo que estén metidas, como se dice, con calzador, que tienen una razón de ser, pero en ocasiones me hubiera gustado ver antes conversaciones que esperaba con muchas ganas en lugar de este tipo de encuentro. 

Ahora conozco la historia de Jack y de Nick, me queda por conocer la de Sandy para completar el círculo de amigos y no puedo esperar a tenerlo entre mis manos y poder devorarlo. Quiero volver a sumergirme en esta historia cuyo fondo está impregnado de traiciones, delitos, peligros y, como no puede ser de otra forma, la mafia. Quedan preguntas en el tintero y estoy segura de que en esta nueva entrega se resolverán todas y de una manera excepcional.


martes, 23 de mayo de 2017

La partitura, Anna Casanovas


SINOPSIS: En Londres, Adam, un joven compositor, pierde la vista en un accidente y ciego descubre lo vacía que estaba su vida a pesar de contar con el éxito profesional y la que todos consideraban la pareja perfecta. Solo y adaptándose a la ceguera, Adam decide buscar lo mejor de sí mismo, de sus amigos y vivir plenamente. Lo único que teme es componer, hasta que un día el director de la ópera de la ciudad acude a pedirle un favor y semanas más tarde escucha a una chica tocar el piano. Y entonces aprende a ver con el corazón.
En Nashville, Charlotte, una pianista de música country, hace una promesa y lo deja todo para terminar la carrera de música en Inglaterra aunque allí se niega a establecer lazos con nadie pues su paso será solo temporal. Charlotte no quiere sonreírle a sus vecinas, no quiere entablar amistad con sus compañeros de clase ni tocar con ellos en una tintorería abandonada y no quiere que su corazón despierte y descubra el amor de verdad. Y por encima de todo no quiere volver a componer ni a tocar el piano jamás.
En París, en 1830, un joven granjero huye del campo hacia la ciudad para convertirse en músico, pero allí estalla la revolución y él encuentra el amor en el lugar y el momento más inesperados.
En Mallorca, dentro de una caja abandonada en un ático aparecen un manojo de cartas entre Chopin y la que fue su amante George Sand y entre esas cartas hay la que podría ser la última partitura inacabada del compositor.
La iglesia de Saint Martin en Trafalgar Square anuncia el concierto del año, el pianista que va a tocar, las personas que lo acompañan, llevan meses captando el interés de la prensa. La historia que rodea la partitura es aún más fascinante pues está envuelta de secretos, misterio, pasión y un gran amor.

Con “La partitura”, la autora ha vuelto a conquistarme. Ya lo hizo con “Herbarium, Las flores de Gideón”, y con esta historia vuelvo a reencontrarme con la que considero una de las mejores escritoras de romántica que tenemos en España. Puede que no sea del todo objetiva con Anna. Es difícil encontrar novelas que tengan una trama original y que la historia no recuerde a otras que has leído anteriormente. Como bien digo, la autora ha sabido unir con habilidad las piezas de un puzle de una historia del pasado con una del presente.

Charlotte llega a Londres para cumplir la última promesa que le hizo a su hermana. Llega con la idea clara de no involucrarse con nada ni con nadie. Sin embargo, en su camino se cruza una partitura, que casualmente está unida a Adam. Parece que no sea un encuentro fortuito; en esta historia, más que en otras, el destino (quiero creer que es la partitura) ha urdido un plan para que ambos personajes se conozcan a través de Folie, que arrastra una especie de maldición.

Folie, el nombre de esta partitura, está inacabada, tiene vida propia y es un personaje más en esta novela. Todo hace indicar que es una composición de Chopin, pero tiene ciertas partes que parecen de otro autor. Antes de que Adam se quedara ciego, tenía la intención de acabar esta composición. No obstante, cuando su vida da un vuelco, ya no está tan seguro de ello. Cree no poder “ver” la música como la sentía antes. Solo vuelve a sentir otra vez la música cuando escucha a Charlotte tocar a Folie.
Desde el inicio de la novela, vemos que hay dos personajes bien definidos que tratan de recomponer sus vidas como pueden. Por una parte, tenemos a Adam, un músico y compositor que ha perdido la vista tras un hecho traumático. Por otra parte, tenemos a Charlotte, una mujer que no ha podido superar la muerte de su gemela. A ambos, les invade un sentimiento de culpa. Sin embargo, mientras que a Adam esto le da fuerzas para seguir adelante con energías renovadas, en Charlotte vemos justo lo contrario, parece que ha tirado la toalla y no quiere enfrentarse a sus miedos del pasado.

A pesar de lo mucho que me ha gustado la novela, sobre todo creo que el último tercio es sublime, más que nada por cómo ha sabido encajar la trama del pasado y del presente, tengo que decir que me costaba reconocer al inicio de la historia a la autora que me encandiló con “Herbarium, las flores de Gideón”. También es cierto que a veces confunde verbos, algo que puede deberse a que es catalana-parlante. Sin embargo, vuelvo a insistir, las últimas páginas de la novela son tan dramáticas y desgarradoras, que te hacen tener el corazón en un puño, y pasas por alto estas erratas. Porque es entonces que cuando vuelves a amar las novelas de esta autora.

Si por algo me gusta esta es por la sensibilidad a la hora de escribir y todo el bagaje como lectora que lleva detrás. Se nota que bebe de clásicos y lo refleja en sus novelas.

Solo decir que si os gustan las novelas románticas, le deis una oportunidad a esta historia. Anna Casanovas ha dejado el listón muy alto.