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lunes, 12 de octubre de 2015

El sueño de Berlín, Ana Alonso y Javier Pelegrín


SINOPSIS: Ana es una adolescente con TOC (trastorno obsesivo compulsivo). Cuando Bruno, su compañero de clase, se entera del problema, intenta ayudarla. Con mucho ímpetu, pero también con desconocimiento, la animará a que se apunte al viaje de fin de curso y pueda cumplir uno de sus sueños: visitar, en Berlín, la cabeza de Nefertiti.
Por otro lado, la vida familiar de Ana no está exenta de tensiones. Su padre la anima para que sea como las chicas de su edad, mientras que su madre quiere que se medique y la sobreprotege.
Una novela de superación personal escrita con honestidad, que llegará al corazón de los lectores.
El sueño de Berlín es la obra ganadora del XII Premio Anaya de Literatura Infantil y Juvenil, 2015, y después de leerla no puedo más que recomendarla. Desde mi humilde opinión, un premio merecidísimo. No es la primera novela que leo de estos dos autores y, cada vez que cae algo de ellos en mis manos, me sorprenden por cómo tratan ciertos temas.

Esta es una historia que está contada a modo de diario desde dos puntos de vista. Por un lado vemos cómo se siente Ana, una adolescente con TOC, y por otro conoceremos a Bruno, un compañero de clase que se siente atraído por ella y decide ayudarla a vencer sus miedos y sus angustias. También es una novela que habla de un primer enamoramiento y cómo el amor y la paciencia pueden ser las armas más poderosas que existen para deshacer los temores que no nos dejan avanzar.

Si por algo me ha gustado cómo está llevada la trama es porque sus páginas desprenden sinceridad, pero sobre todo por la generosidad que muestra en todo momento Bruno hacia Ana. A lo largo de esta historia los autores nos muestran cómo es la enfermedad, las recaídas que pueden sufrir los pacientes y cómo lo sobrellevan una adolescente y su familia. No tiene que ser fácil convivir con una persona con TOC, porque este trastorno condiciona la vida diaria y muchas de las decisiones que tiene que tomar Ana.

Ambos personajes están bien definidos, pero tengo que destacar a Bruno, un adolescente muy maduro para su edad y con una gran empatía hacia todo lo que le rodea. Es valiente, sensato y pocas veces pierde los papeles. No siempre Ana se lo pondrá fácil. Él luchará con toda sus fuerzas para que Ana vea cumplido uno de sus sueños, que no es otro que poder ver la cabeza de Nefertiti que está en Berlín. Para ello logra convencer a toda la clase y a los padres de Ana para ir de viaje de fin de curso a esta ciudad.

Otro aspecto que me gustaría destacar es cómo Bruno se enfrenta a las dificultades con las que se va encontrando y cómo Ana las supera. Por último me gustaría hablar del final, muy acorde con toda la historia. Un mensaje de lo más positivo: Carpe diem. Así es cómo se superan los problemas. Esta es ante todo una bonita novela de superación.