Hola a todos. Hoy os traigo la reseña de una novela que me
gustó bastante y me dejó buen sabor de boca. Se trata de Nunca digas nunca, de
las autoras Amy Lab y publicada por Alfaguara.
Jacq es una joven americana que ha perdido recientemente a sus
padres y se va a España a vivir con su tía. A pesar de recibirla con los brazos
abiertos a Jacq le cuesta adaptarse a su nueva familia. Sin embargo pronto hace
amigos en La Senda, un pueblo tranquilo de montaña que esconde algún que otro
misterio relacionado con Samuel, su primo, con el que no termina de congeniar en
un principio. Y es que hará unos años desapareció Agnes, la novia de Samuel, y
este aún no ha terminado de superar que ella ya no esté.
Por otra parte, además de esta pareja protagonista, hay una
serie de secundarios, amigos de la pandilla de Samuel, que tendrán sus propias
historias, como por ejemplo Marcos y Sandra (para mí es la mejor pareja de la
novela).
Reconozco que me dejé llevar por la portada de esta novela en
cuanto salió al mercado, además de gustarme también el título. El resultado ha
sido muy satisfactorio porque ha cumplido con creces mis expectativas.
Nunca digas nunca es de esas
novelas que hacen falta en la literatura española porque te cuenta una historia
que puede ocurrir en cualquier pueblo de la geografía de aquí. Es cercana, los
personajes están bien perfilados y son muy reconocibles. Y me gustan estas novelas
porque prefiero leer historias de sitios que pueda reconocer y de personajes
que pueda identificar. En este sentido las autoras lo han sabido hacer muy
bien.
La trama de esta novela se traslada a un pueblo de la sierra
madrileña donde una pandilla de amigos guarda el misterio de la desaparición de
Agnes. Se mezcla además con dos historias de amor, la de Jacq y Samuel y la
Marcos y Sandra. Ambas tramas están muy bien integradas y las autoras han
sabido sacarles el jugo.
Si bien la pareja protagonista no es la que más me ha gustado,
esta historia me parece muy tierna. Jacq se encuentra desubicada en un país que
no conoce, mientras que a Samuel parece que los libros le absorben. La química
entre ellos se va desarrollando poco a poco y los dos empiezan a superar el
pasado.
Por otra parte está el tira y afloja entre Marcos y Sandra,
entre el “típico guaperas” simpático, y la chica que no termina de creerse de
que él está colgado por ella desde hace un tiempo. Personalmente me ha gustado
esta trama, quizás por los diálogos tan frescos que las autoras han aportado a
estos dos personajes.
No obstante me hubiera gustado saborear mucho más el misterio
que encierra la desaparición de Agnes. Se le da mucha más importancia a las dos
historias de amor que a la parte de acción. También he encontrado que el final
era un poco precipitado y que deja con ganas de leer mucho más.
Por lo demás, me parece una buena novela, y aunque esté
ambientada en verano también encuentro que es ideal para pasar un buen momento
con una taza de chocolate al lado.
