Hola a todos. Hoy os traigo una reseña que tenía pensado colgar mucho antes, pero apenas he tenido tiempo. El trabajo me ha tenido muy ocupada en estas fechas navideñas, que por otra parte me viene muy bien porque eso me permite después a escribir tranquilamente y bloguear.
Éxodo es la primera novela de una trilogía escrita por Anissa B. Damon y publicada por Ediciones Ámbar.

Sinopsis:
Estos seres conviven en nuestro mundo, pero con unas peculiaridades muy particulares. Poseen fuerza, agudeza en todos sus sentidos, velocidad, y cómo no, son extremadamente bellos. Hay tres especies de no-muertos: Grandes predadores, Guardianes y Cazadores, el grupo al que pertenece Lena y los De Cote. Estos seres están abocados a depender unos de otros para su supervivencia, como también parecen estar condenados a no amar.
En esta vida eterna Lena no ha encontrado todavía su sitio, y en cuanto conoce a Christian le pide que termine con su vida. No puede soportar una existencia sin saber quién es. Sin embargo, pese a estas premisas, surge el amor entre un Gran Predador (Christian) y una Cazadora (Lena). Christian y Lena no podrán obviar sentimientos que creían olvidados.
Pero estas tres especies deben mantener un orden preestablecido para sobrevivir.
¿De dónde viene Lena para que un grupo de guardianes, La orden de Alfeo, decida acabar con su vida y con los De cote?
¿Será capaz Christian de pasar por alto todas las diferencias que le separan de Lena para reconocer que la ama?
Opinión:
Podría decir que la sombra de Crepúsculo es muy larga… aunque con muchas diferencias que hacen de esta obra una DELICIA. Ni Lena es Bella, ni Christian es Edward, y la novela tiene muchos elementos para que triunfe entre las que amamos las historias de amor con ese toque casi imposible… ¡¡¡Un Romeo y Julieta en estos tiempos!!! Si es que hasta Shakespeare tenía ojo para hablar de los sentimientos humanos, como también lo tiene esta joven autora.
Los príncipes azules ya no existen, el modelo de chicos ha cambiado. Ahora existen chicos como Christian que nos hacen soñar por estar entre sus brazos. Uno de los atractivos del libro, ya que en todo momento es Lena quien cuenta la historia, es Christian, ese chico misterioso, malvado y cruel que está más cerca de ser un monstruo-bestia, que un amante amable.
Al principio de la narración me sentía tan perdida como se siente Lena, aunque al igual que la protagonista tenía curiosidad por esa familia de piel pálida que la acoge como a una más del clan. Lena es una No-muerta, pero muy diferente a los que conocemos por las historias de vampiros.
De pronto, ese secretismo de su nueva realidad la golpea con crudeza y es consciente de que está muerta, aunque como digo, con muchas particularidades. Sin embargo todavía no ha cruzado ese umbral que la hace igual a los De Cote o a cualquier cazador de esta historia. Y será Christian, ese chico que está dispuesto a acabar con Lena, quién tenga en su mano la decisión de si ella muere o cruza ese umbral… PORQUE a pesar de todo, ÉL no podrá evitar estar pendiente de esa presa.
Pero, ¿podrá acabar con Lena y torturarla como ha hecho con sus otras víctimas?
Hasta ahora todo en esta historia ha sido positivo, peroooo hay una de las cosas que no he terminado de entender es por qué estudian y pasan tanto tiempo en la biblioteca. Ha sido quizás la única pega que podría ver a esta novela. Por lo demás, la narración fluye muy bien, y Anissa sabe mantener la tensión. Sus diálogos tienen chispa, te hacen suspirar… y maldecir cuando tienes que dejar el libro porque ya no puedes seguir leyendo.
También es verdad que a veces, al estar contado en primera persona, Lena pueda resultar un poco cargante y sorprender con esos cambios tan repentinos que tiene. Dejemos que esto sea un mal muy pequeño, porque la historia merece la PENA.
Y qué hace que esta historia me haya atrapado desde un principio. Sin dudarlo Christian. Creo que por un chico así sería capaz de cometer locuras que no se pueden nombrar. Sólo me queda decir una cosa:
Por favorrr, qué salga esa segunda parte YA.
Quiero seguir suspirando...
¡Qué disfrutéis de vuestras lecturas!