¿Qué pensáis de los deseos? ¿No os gustaría encontraros con una lámpara maravillosa y formular uno? La verdad es que este tema es algo peliagudo y muy peligroso. Jimmy Liao como viene siendo habitual enumera y nos da un repaso a todos los deseos que podría pedir un niño, y argumenta las repercusiones que pudiera tener si se llegan a hacer realidad.¿Si, una vez reunidas las siete bolas de dragón, invocaras al dragón Shenlomg, ¿qué le dirías? Si tuvieras una lámpara mágica que te concediera lo que le pidieras, ¿qué deseo formularías? Parece que tenemos muchos sueños por realizar, pero si tuvieras la oportunidad de formular un deseo, ¿cuál sería? “No sé por qué, pero cu anto mayor mr hago, más megustan los niños. Los niños, cuando tienen delante las veletas de los deseos del pastel de cumpleaños, tienen una expreso¿pn tan sincera y sus deseos son tan graciosos que me conmueven.Escribir un hermoso libro cantando las alabanzas de los deseos, al principio, no entraba en absoluto dentro de mis planes. Pero un caótico otoño, de pronto, la idea se me metió en la cabeza y ya no pude librarme de ella. Me puse a trabaje como un poseso adoptando una vez más la apariencia de un niño inocente para hablarte de algo hermoso que olvidaste hace tiempo.”Jimmy Liao El niño que se esconde tras el físico de un escritor a veces es muy tranquilo, muy introvertido, y otras veces, movido y nervioso a más no poder. Lo que más le gusta es dibujar, y por eso trabajar como ilustrador es su más ferviente e intimo deseo.Si pudiera formular un deseo, Jimmy desearía que todas las centrales nucleares del mundo se echaran a descansar.
La
historia comienza con un niño llamado Aladino, un pequeño que gracias a su
humildad y a que no espera nada de ese objeto que se ha encontrado, descubrirá
que ese objeto sí es lo que parece ser, pero cuidado… formular un deseo es algo
muy serio, así que pronto el autor y este curioso niño entran en materia.
Suelo acompañar a mi padre al zoo.
Hay una jaula vacía donde antes había un tigre.
Es un animal desgraciado que se pasaba el día recorriendo en círculos
su estrecha prisión.
Yo había formulado un deseo en su nombre:
Que el tigre pudiera escapar algún día.
El viernes pasado al salir del trabajo, papa vino a decirme:
El tigre ha pasado a mejor vida.
No pude contener las lágrimas.
Sinceramente
yo creo que no lo podría explicar mejor. Cosas como estas hacen de la obra de “Ojalá
pudiera formular un deseo” una pequeña guía para grandes y pequeños donde se
explica a la perfección algo tan insustancial, pero a la vez con mucha
sustancia como es un deseo. El autor juega con la estructura y el diseño de su
obra para hacerla entretenida y divertida para los niños, y desde luego con
esas ilustraciones el cometido está más que conseguido.
Debo
reconocerlo, creo que Jimmy Liao es un
niño encerrado en el cuerpo de un adulto, de lo contrario no puedo entender
como hace obras tan caóticas pero a la vez tan maravillosas. Ojalá todos tuviéramos
tan desarrollada esa faceta de niños que tanto olvidamos. El mundo lo veríamos
de una manera mucho más agradable.
Muchas gracias
Jimmy.
Hola!
ResponderEliminarSe ve como un libro super cuqui, me encantan este tipo de libros y espero poder tener la oportunidad de tener en mis manos este.
¡Un besote!
Me encanta. Me parece muy simpático y las ilustraciones son preciosas.
ResponderEliminarGracias por la reseña.
Un beso ;)