Hola a todos. Hoy os traigo una novela que tiene una edición preciosa. Se trata de El bebedor de lágrimas
, de Ray Loriga y editada por Alfaguara.

Dicen que hace unos cien años, una chica prometida en matrimonio fue engañada por un falso enamorado.
Dicen también que sus lágrimas trajeron hasta ella a su pretendiente, que vengó la afrenta.
Y dicen que, desde entonces, el Bebedor de Lágrimas vaga aún como alma en pena arrastrando su espada por entre los olmos con el propósito de vengar a toda chica engañada.
Eso dicen… aunque a sus dieciocho años, Adela no cree en fantasmas. Recién llegada a la universidad de Carnwell, está feliz y desea coger las riendas de su vida. Pero la muerte se cierne como una pesadilla sobre el campus y trae consigo el eco de una maldición extraña.
El bebedor de lágrimas es de esas novelas con una buena presentación, con una buena campaña de marketing, pero poco más. Nada más recibirla me puse a leerla y sumergirme en la prosa de este escritor casi de culto.
Mi primera impresión fue decepcionante. Las primeras páginas se me hicieron eternas; no sé si el autor pretendía mostrar lo bien que maneja las subordinadas o pretende hacer creer al lector que estas frases aportan algo a la trama. Tampoco me gusta que el autor señale ciertas cosas al lector que son obvias.
El autor nos presenta a una protagonista de dieciocho años que está perdida en su primer día de universidad. Adela es una chica que nunca ha salido de su pueblo y ha dejado a Nathan, su novio, que está perdidamente enamorado de ella, pero no es correspondido. Adela es una chica que ha decidido soltarse la melena lejos del pueblo, no ser nunca más una “cateta”.
Por suerte para Adela, encuentra a Laura, una chica que parece conocer todos los secretos de esta universidad. Gracias a Laura, Adela conoce la leyenda de El bebedor de lágrimas, un fantasma que venga a toda chica engañada. Y es que Adela, a pesar de ir de recatada, no duda en emborracharse y en enrollarse con el primer chico que le hace ojitos.
Y aquí es donde entra El bebedor de lágrimas. Va a vengar a Adela… a pesar de ser ella quien ha querido enrollarse con el chico. Esta es una de las incoherencias que me he encontrado en la trama. Como tampoco he entendido que El bebedor de lágrimas vuelva a sacar la espada cuando Adela decide nuevamente llegar hasta el final con otro chico. En este punto de la novela ya no sabía si el fantasma vengaba a las chicas engañadas, si le había dado un ataque de cuernos o si le gustaba rebanar cabezas.
Supuestamente El bebedor de lágrimas se ha enamorado de Adela en menos de un segundo cuando “la venga”. Se han mirado a los ojos y él ya sabe que quiere pasar el resto de su “no vida” con ella.
Sí que me ha gustado Laura y todo lo que esconde. Esos cambios de humor que tiene y cómo es capaz de manejar los sentimientos. Me gustado también la relación que había con el detective y su madre, aunque he sabido mucho más de este personaje, casi hasta la talla de calzoncillos que de la protagonista.
No sé si es impresión mía, pero he tenido la sensación que esta novela estaba escrita por dos personas. Y me explico. En un principio la narración es pesada y le falta ritmo. En alguna ocasión he advertido que el autor cambiaba de pasado a presente sin justificación ninguna. A mitad de la novela la narración adquiere ritmo y se deja leer mejor.
No me ha convencido que se nos presente esta novela como la saga más ambiciosa de todos los tiempos. Es una buena campaña que no cuela.
En fin, el autor ha querido apostar por una historia de fantasmas en las que se mezcla la droga, los cuernos y el sexo sin límites, pero que no ha sabido explotar muy bien. No sé si llegaré a probar la segunda parte.
Con la colaboración de Alfaguara.

Próxima reseña: Del suelo al cielo