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miércoles, 5 de mayo de 2010

El templo perdido

El templo perdido

Hola a todos. Hoy os traigo una novela de aventuras al más puro estilo hollywoodiense y del estilo de Indiana Jones. Se trata de El templo perdido, de Tom Harper y publicada por VíaMagna. Desde aquí le agradezco el envío de esta novela.


La acción comienza en plena guerra mundial, en el momento en que el profesor Pemberton es asesinado por los nazis. Sin embargo, antes de morir, le entrega un cuaderno de notas a Sam Grant, y posteriormente éste se lo entregará a Marina Papagiannopoulou, una arqueóloga griega por la que se siente atraído.
Seis años después Sam Grant ha desertado como soldado del SOE y se gana la vida a base de aventuras. Aquel cuaderno que le entregó Pemberton escondía mucho más de lo que parecía a simple vista. No sólo era el trabajo de toda una vida, si no que era también parte de un secreto que se había mantenido escondido durante tres mil años. Este secreto puede llevar hasta la misma tumba de Aquiles.
Este tesoro lo busca tanto la KGB como la CIA. Pero, ¿es sólo una búsqueda más de un tesoro o ese secreto esconde algo más? Con la ayuda de Reed, un brillante profesor de Oxford, Marina, la arqueóloga griega, que también esconde sus propios secretos, Grant se ve inmerso en un laberinto de cultos antiguos, misterios olvidados y civilizaciones perdidas.
Como he comentado al principio esta novela es una historia de aventuras clásica, que a mí me recordaba mucho a las películas de Indiana Jones, aunque en este caso Sam Grant no es arqueólogo, si no un aventurero. Y si a Indiana se le reconoce por su sombrero y su látigo, a Sam se le puede reconocer por su pistola, una Webley, una compañera más que fiel que lo ha sacado de apuros en más de una ocasión.
La acción en esta historia es trepidante, y eso es algo que se agradece porque también hay muchas referencias a la mitología griega, pero sobre todo a la Odisea y a la Ilíada. A partir de aquí la realidad de lo que pudo haber ocurrido en la guerra de Troya (parte de la Odisea, y posteriormente el viaje de Ulises hasta llegar a Ítica en la Ilíada) y la ficción (las historias que se pasaban de generación en generación hasta que Homero las recopiló en estos dos poemas épicos) se juntan para crear una aventura de corte clásico.
Los personajes están bien definidos, y en este sentido enseguida reconocemos ciertas actitudes que hemos visto en otras novelas de este tipo. Personalmente no me molesta que el autor siga un patrón, pues en esta novela en concreto es de agradecer por la cantidad de apuntes a la mitología griega.
Me ha parecido muy interesante todo el trabajo de investigación que ha apartado el autor, ciertas cosas que ya sabía, y otras que desconocía completamente. No sé si me hubiera perdido de no conocer la historia de la Odisea y la Ilíada, pero como digo, el autor sabe entretejer con mucha habilidad todas las referencias a la mitología griega.

La información está al servicio de la historia, y no como he visto en otras muchas novelas donde el autor hace clases magistrales de todo lo que sabe, abrumando innecesariamente al lector.

Como en toda novela de aventuras que se precie también hay su parte de romance, pero si el autor se desenvuelve muy bien en la acción, no puedo decir lo mismo cuando hay escenas de amor. Me hubiera gustado leer mucha más tensión sexual entre Sam y Marina, muchos más piques entre ellos, pero como esta historia es secundaria, tampoco le doy mayor importancia.


El templo perdido podría servir muy bien para el guión de una película. Tampoco me extrañaría que el autor nos volviera a sorprender con otra entrega que tuviera como protagonista a Sam Grant.


Próxima reseña: Guerra de regalos

sábado, 3 de abril de 2010

La flor del diablo

La flor del diablo


Hola a todos. Hoy os traigo un thriller ambientado en la Holanda del siglo XVII, cuyo autor es (por mucho que lo mire, me resulta difícil aprenderme ese nombre) Jörg Kastner y está publicado por VíaMagna. Desde aquí le agradezco que me haya enviado esta novela. La obra en cuestión es La flor del diablo.
Cuando leí la sinopsis de la novela decían de este autor que era “el Dan Brown alemán”. No me han gustado nunca estas comparaciones, más que nada, porque considero que cada autor es único y cada uno tiene su estilo. A este respecto, yo siempre barro para casa y casi prefiero que se le compare con Matilde Ansensi que con Dan Brown. Está claro que Dan Brown vende libros como rosquillas, sin embargo no hay ningún libro de Matilde Ansensi que me haya decepcionado, y en cambio no puedo decir lo mismo de Dan Brown.
La novela se desarrolla en Ámsterdam, en el último tercio del siglo XVII. Los Países bajos han sufrido una auténtica fiebre por la “tulipomanía”. Esta fiebre ha llevado a familias enteras a la ruina. Todo el mundo especulaba con estos bulbos hasta que el mercado entró en crisis, y los ciudadanos no quisieron saber más de una flor que los había llevado a la locura.

Aún así, años después, existe una sociedad exclusiva “Admiradores del Tulipán”, que se sigue reuniendo en una taberna. Uno de sus miembros es asesinado cuando regresaba a casa por una mujer. El hecho hubiera pasado como un asesinato más si no fuera porque es el segundo hombre que muere en extrañas circunstancias portando en una mano el pétalo de un misterioso tulipán, conocido como La flor del diablo.

¿Es esta flor capaz de levantar tantas pasiones?

¿Qué hace de esta flor ser tan diferente del resto de los tulipanes?
Jeremías Koeten será el encargado de dirigir esta investigación, pero deberá cuidar sus espaldas ya que el enemigo puede estar más cerca de lo que piensa. Y en esta carrera contrarreloj Jeremías se encontrará entre dos mujeres tan atrayentes como misteriosas.


La novela comienza con un asesinato y enseguida el autor nos traslada a otros escenarios, que aparentemente no tiene nada que ver. Son como pequeñas piezas de un gran puzle que poco a poco se van uniendo y van dando forma a esta novela de lectura fácil. De la mano de Jeremías vamos conociendo el ambiente de Ámsterdam en el siglo XVII. El autor nos deja un buen retrato de los barrios de la ciudad, porque en ocasiones la misma ciudad es como un personaje más dentro de la trama.

Jeremías Koeten, el investigador que se hace cargo de estos asesinatos, me pareció en un principio un hombre con prejuicios, pero conforme la trama se va desarrollando vamos conociendo parte de la vida de este personaje y algunos de sus porqués. Creo que el autor ha sido muy hábil al mostrarnos a un protagonista con recovecos, un protagonista que también posee secretos de los que se avergüenza. Para mí no es el clásico “bueno” de una sola pieza como he visto en tantas y tantas novelas. Esto lo hace más humano, más creíble.

Otro de los puntos a favor de la novela es Félix, un niño que se siente fascinado por Jeremías. Y esa admiración que siente el uno por el otro les llevará a encontrar ciertos aspectos en sus vidas que creían no poseer.

También tiene sus dosis de amor, con algunas escenas de cama bien llevadas. Jeremías se debatirá entre dos mujeres muy diferentes, dos polos opuestos, pero paradójicamente tan fascinantes como para hacerle perder la cabeza.
Esta novela cumple con las expectativas de un buen thriller, una trama amena y algunos giros en la historia, que me hacen sospechar que igual ésta no es la última novela de este personaje: Jeremías Koeten.


Próxima reseña: Entre luz y tinieblas
Durante algunos días estaré trabajando, aunque intentaré actualizar el blog con algunas reseñas que tengo pendientes. Disfrutad de estos días de vacaciones.