Hola todos. Tras la entrada de ayer hoy os traigo la reseña de la nueva entrega de Laila Winter, en concreto la tercera novela de esta tetralogía, cuya autora es Bárbara G. Rivero y está publicada por Toromítico.

Si no os habéis leído el segundo libro puede contener spoilers.
Tras los últimos acontecimientos, la amistad entre las cuatro amigas está a punto de romperse. Nimphia ahora es una exiliada de su reino. Cyinder es la nueva reina del reino de Solarïe bajo el manto protector de Maeve, la reina de las reinas, o lo que es lo mismo, la reina blanca. Aurige está experimentando un nuevo sentimiento hacia un humano y Laila ha aceptado su mitad Ithirïe. Pero lo peor de todo es que está sumida en un profundo sueño, inducido por Maeve. Ha descubierto quién fue su madre y qué fue lo que provocó.
En este sueño, Laila vive la vida que siempre deseó. Es aceptada en el colegio por Sandy y Lizzel, está a punto de salir con Daniel y ya nadie se acuerda del mote que tenía: Pelomoco, pues su pelo ya no es verde. ¿Puede haber algo más maravilloso para Laila?
Sin embargo Aurige no está dispuesta a abandonar a su amiga en ese sueño cada vez más pesado donde no come, no bebe y no descansa. Para ello Aurige utilizará un bien muy preciado para el reino de Solarïe.
La mano implacable de Maeve se va alargando a los demás reinos. Nada es lo que parece; el bien y el mal se confunden. Son muchos los que ansían el poder, pero Laila y sus amigas no estarán dispuestas a dejarse vencer con esas sombras que acechan Ïalanthlïan.
En esta entrega todo es mucho más oscuro que en las anteriores novelas. Aquí vamos descubriendo los planes de algunas reinas de este fantástico mundo que nos ha regalado la autora. Por una parte tenemos a Maeve, la reina que sueña con tener a los cuatro reinos en un puño. También tenemos a Ethera, la madre de Laila, la reina del maldito reino de Ithrïe, que viene a vengarse de aquellos que confabularon contra su pueblo. Nos encontramos también con Titania, la madre de Aurige, que como siempre mantiene sus planes a cal y canto. Y por último entrará en juego una reina que aparentemente ha perdido todo, pero tiene un as guardado en su manga.
Mientras tanto Laila y sus amigas irán descubriendo qué fue lo que le ocurrió al reino de Ithirïe, y el por qué de las ansias de venganza de Ethera. Para ello utilizará a sus dos hijas para alcanzar sus propósitos. Para Laila y sus amigas ya no se trata de travesuras sin importancia, pues el futuro de todas está en juego.
Las decisiones que tome cada una de ellas serán importantes en el presente, pero también en el futuro. Vemos dudar a Laila y a sus amigas y madurar a marchas forzadas. Experimentan sentimientos muy fuertes, como el primer amor, el rechazo de una amiga o el desprecio de aquel que te dio la vida.
Son muchos los personajes que me han enamorado. Titania, despojada de su corona, aunque no se dejará avasallar por la duquesa Geminia. Maeve, la reina de ese reino blanco e impoluto, también tiene planes para todos. Pero a mí hay un personaje que está al lado de Laila y sus amigas que me ha enamorado. En este caso es Violeta, un hada que esconde más de un truco en su varita. Y por último tenemos a Jack (OMG ^3^) enamorado de Aurige, y aunque ella se resista, caerá también en las redes del amor. Aquí una petición particular a Bárbara: danos alguna escena más entre Jack y Aurige. Valen su peso en oro.
Son muchas las cosas que tiene Laila pendientes, pero como siempre estarán sus amigas para acompañarla en la última aventura que le queda. ¿Qué nos tendrá preparado Bárbara en la cuarta entrega? Sólo espero que no tarde mucho. Promete mucho.
