miércoles, 1 de octubre de 2014

Cibertormenta, de Matthew Mather


SINOPSIS Mike Mitchell es un hombre corriente, con una vida corriente, que hace todo lo posible por mantener a su familia unida, cuando de pronto se encuentra luchando solo para mantenerla con vida cuando una extraña cadena de desastres empieza a destruir el mundo que los rodea. Internet se cae.
La comunicación se desmorona. Una epidemia comienza a atacar a la población de manera embravecida.

 Me gusta El día de mañana. Y también todas las películas de tornados, olas gigantes y volcanes; las disfruto como un niño, y hasta me pongo nervioso viéndolas. Me parecen un plan estupendo para una tarde tonta de invierno. Por eso mismo, no dudé en leerme Cibertormenta, de Matthew Mather, publicado por la colección Nova (Ediciones B), y donde aparece otra de mis debilidades: Manhattan. El escenario de la novela no es otro que una gran nevada y un ataque cibernético que derrumba los pilares de internet y que sume en el caos a los millones de habitantes de la isla. Sin electricidad, sin calefacción, sin móviles y sin comida, sus habitantes se desesperan y tienen que sacar sus instintos más salvajes para mantenerse a salvo. En la nueva sociedad que nos dibuja esta historia apocalíptica sólo importa eso, sobrevivir.
A mi abuela también le gustan las catástrofes “de mentira” –las ciudades congeladas, la gente volando por culpa de los huracanes, el agua que se traga edificios enteros-, pero no entendería nada del argumento de esta novela. Ciberataque. Ciberamenaza. Ciberarma. Ciberseguridad. ¿Mande? Este panorama que tan bien ambienta Mather en estas 400 páginas la dejaría fría y con la sensación de que el futuro es demasiado complicado para ella, lo que me hace pensar que Cibertormenta es un libro para las nuevas generaciones, tan habituadas –y tan dependientes- de internet. Y aquí radica uno de los grandes aciertos de esta historia: esa espeluznante estampa sobre la libertad que nos van quitando las nuevas tecnologías. ¿Seríamos capaces ahora mismo de vivir sin ellas?
Esta novela, que desde el principio parece concebida para la gran pantalla –de hecho, 20th Century Fox ya ha mostrado interés en hacerlo- es la historia de Mike, casado y con un hijo, y de un grupo de vecinos que se encierran en su edificio mientras intentan sobrevivir a la caída de los servicios básicos. Al hambre, al frío, a las enfermedades y a los piojos se une la desinformación. Nadie sabe qué pasa y por qué nadie los rescata. Las consecuencias son previsibles: bandas armadas que roban comida, traidores que se hacen pasar por amigos, muertos que se amontonan en las calles y la pérdida de escrúpulos. Todos los personajes sospechan que es la todopoderosa China la que está detrás de esa situación de caos. Sigue funcionando el tópico de que los chinos son los malos, o al menos lo parecen. (Esto no ha sido un spoiler, ¿eh?).
 El autor está familiarizado con este tipo de historias porque sigue el esquema básico –protagonista con algunos problemas que se convierte en héroe y esas cosas-, aunque mantiene siempre un ritmo constante, sin ningún gran momento álgido. Es estilo es ligero, sencillísimo, sin grandes florituras y quizás un pelín descuidado: ¡no puedo encontrarme tres adverbios terminados en -mente en dos párrafos consecutivos! Aun así, la historia se sostiene y Mather consigue contagiar ese ambiente claustrofóbico y paranoico que sufren los protagonistas, pero lo mejor es, sin duda, esa invitación a reflexionar sobre el uso de internet y el poder –o la dictadura- de las nuevas tecnologías sobre nosotros. Como os he dicho, Cibertormenta es un plan estupendo para pasar una tarde de domingo, una de esas lecturas adictivas que te acabarás en un par de días y que te harán encogerte bajo una manta. Y encima es un placer pasear por Nueva York nevada.

PS: El autor hace referencia en varias ocasiones a la tienda de Apple Store saqueada: uno de los símbolos de la modernización caído.
PS: Las mujeres tienen en la historia un papel absolutamente secundario. Son meras acompañantes.
PS: Te gustará si te gusta la posibilidad de un futuro siniestro.

martes, 30 de septiembre de 2014

Conociendo a nuevos autores XLVII

Hola a todos. Hace unos días conocimos a Francisco Caro.

Hoy conoceremos a Alberto García Pujals.


SINOPSIS Valentín, en su vida marcada por la noche, las sustancias psicotrópicas y los instintos que las acompañan, deja atrás su faceta de heterosexual felizmente casado y se redescubre gracias al generoso pene de la Trini, dicharachera prostituta transexual que ha luchado mucho por convertirse en lo que siempre quiso ser: mujer y puta. La esposa de Valentín pierde los papeles y se refugia en las drogas. Sus camellas descubren nuevos vicios de inconfesable intensidad. El continuo desafío a las convenciones les acaba enmarañando en una extraña bacanal de difícil salida, donde ya nadie distingue lo lícito de lo ilícito, la alucinación de la lucidez.

Biografía: 

 Alberto García Pujals (1979) nació en Cataluña, se crió en Andalucía, se licenció en Traducción e Interpretación en Madrid, en Periodismo en Barcelona y obtuvo la maestría en Didáctica de español en Santander. Pero también limpió bodegas y sótanos irlandeses en Dublín, sirvió cervezas inglesas en Brighton, gestionó llamadas telefónicas de alemanes en Leipzig, enseñó nuestra a lengua a los indios de Anantapur y a día de hoy imparte clases de español como lengua extranjera en universidades alemanas como la de Wuppertal o la de Colonia, ciudad donde hoy reside. De las personas con las que se ha ido cruzando en sus correrías se alimentan los personajes de su debut literario Los que lloran, se alegran y usan de este mundo.

Preguntas:

―¿Qué podemos encontrarnos en tu novela y a qué público va dirigida?
Los que lloran, se alegran y usan de este mundo la veo para un público independiente, librepensador, nada conservador y comprensivo con quienes son diferentes. Y esto lo digo por lo peculiares que son los personajes, ya que no todo el mundo conoce a una prostituta transexual como la Trini, ni sabe de algún hombre que tenga predilección por las transexuales a la hora de buscar pareja, como Valentín. Algo que podéis encontrar en la novela es gente que empieza buscando la felicidad en una atracción atípica y se acaba encontrando con mucho más. En este sentido se sale del género erótico y se convierte en un canto a la vida.

―¿Cómo se te ocurrió la idea de la trama?
Pues se me ocurrió porque sé de gente que vive historias parecidas a las que ocurren en Los que lloran... y me pareció que había que darles voz y un toque de humor, por duras que fueran. Y es que es una pena que vivencias que muestran ese optimismo y buen humor en la búsqueda de una felicidad improbable se queden en una mera anécdota contada entre copa y copa. Tenemos mucho que aprender de gente así.

―¿Uno o dos adjetivos que definan a tus protagonistas?
Luchadores.

―¿Qué crees que le falta a la literatura actual?
Lectores. Puede que me equivoque, pero creo que hay demasiada gente que lee muy poco o nada en absoluto. Y es una pena, porque cada libro es como una ventana abierta a una faceta del mundo, nos muestra algo en una reflexión profunda. Esto significa que los que leen mucho se han visto envueltos en situaciones, han observado a personas, las han juzgado, admirado u odiado, pero sobre todo, las han analizado y eso es justo lo que le da uno tablas, no solo el haber visto mundo, sino también el haberlo leído. Pero esto no es más que una visión personal.

―¿Cómo te ves dentro de unos años?

Luchando y cantándole a la vida.

Si queréis aparecer en esta sección seguid estos pasos:

Necesito una imagen de la portada, y en formato word una sinopsis de la novela y una biografía del autor. También podéis contestar a unas simples preguntas para que sepamos algo más de vosotros:

―¿Qué podemos encontrarnos en tu novela y a qué público va dirigida?
―¿Cómo se te ocurrió la idea de la trama?
―¿Uno o dos adjetivos que definan a tus protagonistas?
―¿Qué crees que le falta a la literatura actual?
―¿Cómo te ves dentro de unos años?

Cuando tengáis todo el material, me lo podéis enviar a laventanadeloslibros1@gmail.com (Os recomiendo que reviséis las faltas porque sólo copio y pego lo que me enviáis.)

Por favor, no me enviéis enlaces con vuestro material porque esto dificulta mi trabajo ni tampoco me sirven novelas que están a medio terminar en un blog. Una cuestión importante, tienes que ser seguidor del blog.

Así que si tienes una novela que acaba de salir, ya sea en archivo digital, autopublicada o publicación tradicional, podéis mandarme vuestro material para colgar las entradas.


lunes, 29 de septiembre de 2014

La escritura transparente


FICHA TÉCNICA
Título:La escritura transparente.
Autor: William Lyon.
Editorial: Libros del KO.
Páginas 125.
Precio: 13,90 euros.

Ebook: 4,99 euros.









No he dejado de pensar ni un momento en una amiga, de la que no daré el nombre, cuando leía La escritura transparente. Si le pides, por ejemplo, que te diga de qué ha ido la película que acaba de ver, te la cuenta escena por escena, con tantos detalles que uno cree que hubiera tardado menos tiempo en enterarse del argumento entrando en el cine. También recibo emails suyos con frases tan largas y tan pocos puntos que parecen redactados por un bufet de abogados. A ella le gustan las palabras rimbombantes y las oraciones subordinadas –una dentro de otra, como esas muñecas rusas, las matrioskas-. Definitivamente, hay gente que no tiene habilidad para el resumen ni para la comunicación. Para ellos y para los que son incapaces de hacerse entender o de mantener la atención del receptor es esta obra, firmada por el periodista William Lyon y publicada por Libros del KO. “¿Por qué a nadie le interesa lo que escribo?” “¿Por qué tengo que leer tres veces una carta de la Administración?” “¿Por qué me aburren algunas noticias del periódico?” Si te has hecho alguna vez cualquiera de estas preguntas, sigue leyendo.
            La escritura transparente. Cómo contar historias es un recordatorio fantástico de lo que debería ser la comunicación: sencillez, claridad y entretenimiento. Aunque el libro está enfocado para periodistas y se centra en el análisis de noticias escritas, sus consejos nos son útiles a todos. Sí, porque todos –sin excepción- usamos la palabra para relacionarnos, para expresar nuestras necesidades, para debatir, convencer e informar. Y éste es el terreno en el que Lyon hace especial hincapié. Nos habla, y sólo voy a dar un par de ejemplos, de huir de las frases interminables, del abuso de adjetivos y de recargar los párrafos; y nos insiste en que no podemos olvidarnos ¡nunca! del que tenemos enfrente –el que nos lee o nos escucha- porque debemos adaptar nuestro discurso a él. Aburrir a los demás es imperdonable (y propio de los comunicadores pésimos). Lo mejor de este libro es que nos da varios trucos para mejorar nuestras habilidades expresivas, como leer nuestros textos en voz alta. El oído nunca falla.
            Queridos todos, los que amáis las palabras, no dejéis pasar este librito –no tiene más de 125 páginas- que nos deja claro lo siguiente: lo breve, lo corto, lo ajustado es siempre lo más eficaz. Y además, no tiene por qué estar reñido con la originalidad. En definitiva, el prestigioso William Lyon nos da consejos imprescindibles, nos pone ejemplos –algunos divertidísimos- sobre cómo hacerlo bien y nos recuerda que la buena comunicación garantiza siempre la mitad del éxito, en cualquier área. El autor tampoco tiene reparos en alertar sobre la (cada vez más escandalosa) baja calidad de los textos periodísticos: tienen faltas de ortografía, están mal escritos y no conectan con el lector. Ahí queda eso.
Termino con esta frase del libro: “Cuando escribas, no aspires a que sea posible entenderte, sino a que sea imposible no entenderte”.

PS: Ya tengo regalo de Reyes para mi amiga.
PS: ¿Para cuándo una asignatura en los colegios que sea Comunicación Eficaz?

PS: Si quieres saber cómo de complicado es entender lo que escribes, entra en este enlace: http://www.readability-score.com