domingo, 24 de mayo de 2015

Scherzo


PRIMAVERA DE 1789. Para una mujer como Aileen, planear su futuro es algo fundamental y necesario. Recién llegada a Praga; en una época convulsionada por los cambios sociales, con escasos recursos; debe encontrar un esposo rico y sumiso cuanto antes. Sus objetivos están fijados y sus ideas claras. Sin embargo el destino le tiene preparada una sorpresa. Cuando se cruza en el camino del famoso violinista Václav Novotný, el mejor músico de Bohemia y también el más enigmático, seductor y libertino de los hombres; solo le basta una mirada para sentir una atracción irresistible y antinatural hacia él. Ese hombre es peligro y deseo en estado puro y, tras sus ojos violetas, se ocultan un millar de secretos que la instan a alejarse.
 Ayer fue el club de lectura romántica y erótica de La casa del libro. Comentábamos “Scherzo” de Estefanía Jiménez, un libro de romántica sobrenatural que la verdad por lo general se puede describir como prometedor. Ya venía muy bien recomendado por nuestro anterior asistente al club de lectura José de la Rosa, uno de nuestros primeros hombres en el club, y la verdad un gran defensor de esta aventura de la novel autora.

Es una novela ambientada en el siglo dieciocho, cuya protagonista Aileen desde el principio se muestra como un personaje frívolo e interesado que tiene un objetivo claro: buscar marido y ascender socialmente en  ese mundo en el que le ha tocado vivir. Me parece un punto muy arriesgado el que la autora presente a su protagonista de una manera tan negativa, cosa que ha hecho que mi interés por la evolución del personaje se viera acrecentado. Mirka, su mejor amiga, no es muy distinta a ella y ambas se presentan al lector como dos personajes muy peculiares.

Algo interesante en este libro pero que a la vez ha resultado algo pesado, es esa minuciosa descripción de sensaciones, espacios y sentimientos. La autora lo controla bastante bien, aunque por ese excesivo uso quizás ha habido momentos en los que casi me he visto tentado a pasar alguna que otra página  que a mi gusto no  aportaban gran información al conjunto.

               Casi desde el principio del libro la autora presenta el conflicto. Gracias a ese colgante de la joven protagonista, y esos ojos morados del atractivo violinista y coprotagonista Václav Novotny sabemos que algo sobrenatural está por ocurrir. Poco a poco nos vamos dado cuenta de que el verdadero conflicto se encuentra en la posesión de un ser demoníaco que se apodera de esos deseos sexuales de la personas, y que hará que los dos protagonistas tengan algún que otro tórrido encuentro. Buen punto la aparición de un Íncubo, aunque por su naturaleza perversa y sexual, he echado de menos escenas más cargadas de sexo.

               Los secundarios tienen una gran importancia. Tenemos por una parte a esos guerreros judíos que querrán redimir al joven músico, y después otros seres como el floristero, Milán, y el padre de éste, que jugarán unos roles bastante importantes. Lo malo de esto, aunque la autora nos comentó que lo hizo con una causa justificada, es que tienen tanta potencia sus secundarios que  piden a gritos que sus historias sean terminadas en historias paralelas, cosa que he echado en falta en esta entrega. Pero si me tengo que quedar con un personaje, es con Danika, esa hija del protagonista masculino que con esa apariencia oscura e inocente que desarrolla a lo largo de la historia, y su relación con uno de los secundarios, puede dar mucho juego en una futura historia, ya que hay un alto poder oscuro en su interior.
               El premio Kiwi, a grandes rasgos lo puedo definir como una historia con mucho potencial, la autora demuestra un control muy bueno con las descripciones y sus escenas de sexo, aunque más escasas de lo que debieran tienen el equilibrio perfecto entre elegancia y atrevimiento. Sólo puedo deciros que Scherzo es una historia que cuenta con un gran potencial, si bien tiene fallos, espero que sepa atar esos cabos finales que deja, en siguientes entregas, ya que os diré una cosa: al final una de las personas  que más poder tiene en la historia es la propia protagonista, que es capaz de moldear a su antojo los deseos de todos los personajes. Ahí dejo el caramelito.

sábado, 23 de mayo de 2015

Prohibida la ducha, Juan Soto Ivars


SINOPSIS: Desde que era niño, al inventor Edward Lacoste todos le decían que se duchase, se lavase los dientes y ordenase su laboratorio, así que creó Péstor, un mundo paralelo donde las normas de higiene funcionaban al revés y se fue a vivir allí. Pero cometió un error: dejó abierto su laboratorio en la Tierra, y ahora los gemelos Juan y Paco y sus amigos se han teletransportado por error a Péstor. ¡Hay que devolverlos a casa!
Sin embargo, este país paralelo ha ejercido una poderosa fascinación sobre cada uno de los niños. Mar, la forzuda, se ha dedicado al circo. Pablo, el cerebrito, ha ocupado una espectacular fábrica de robots. Miguel, el deportista, se ha convertido en un aventurero en busca de un fruto mágico que cure a su padre. Uma, la redicha, ha encontrado a unos nuevos amigos, refinados y amables, que ocultan intenciones de lo más oscuras. ¿Podrán los gemelos Juan y Paco reunir a sus amigos y convencerlos para volver al mundo al que pertenecen?
Hay dos motivos por los que esta novela me llamó la atención: el primero de ellos fue el título tan sugerente que tenía. Esta invitación a no ducharse hizo que la niña que llevo dentro sonriera y estuviera de acuerdo con este acto de rebeldía que ya se nos propone de entrada. Transgredir las leyes, cuando eres pequeño, puede molar mucho. Poder vivir en un sitio donde te puedes manchar sin temor alguno, ha sido el sueño de muchos niños. Cómo odiaba de pequeña que mi madre fuera detrás de mis hermanos y de mí con la punta del pañuelo mojada para quitarnos una mancha de la cara que solo veía ella. El segundo motivo, reconozco que fue sentimental y quizás algo idiota por mi parte, pero no lo puedo remediar cuando leo algo que haga referencia a mi pueblo. El autor nació en Águilas, y esto fue lo que terminó por animarme.

Los Avalancha son seis niños que se tienen que quedar a pasar el verano en la ciudad. A todos les une las ganas de pasar el mejor verano que puedan recordar, y es así cómo caen en una realidad paralela donde la ducha no está bien vista. Péstor puede ser el lugar idílico para muchos niños que odien bañarse. Incluso tiene sus propias reglas:

―Antes de salir de casa, despeinado y con tu mancha.
―No te irás a acostar sin tu habitación desordenar.

Estas son dos de las seis normas que tienen que cumplir. Y si hablo de reglas, es porque me ha gustado la idea que propone el autor antes de empezar la lectura, que no es otra cosa que “rebelarse” contra la ducha, de que los niños puedan expresar sus emociones como les apetezca. Al igual que hizo Lewis Carroll o Roald Dahl, por poner un ejemplo, de jugar con los tópicos en sus novelas y después destruirlos, el autor hace lo propio en esta historia en la que se nos invita a no ducharnos.

Puede parecer políticamente incorrecto que se le invite a un chaval a que no se duche, pero no hay nada más estimulante para un niño que se le prohíba algo para que a la primera oportunidad que se le presenta, haga justamente eso que se le ha negado. Y es justamente esta idea un tanto gamberra y divertida con la que juega el autor. Llevar a estos niños a un país donde no está bien visto el aseo personal. Son los protagonistas, cuando viven en sus propias carnes qué significa no pasar por la ducha y qué consecuencias trae, los que deciden rebelarse contra este país que a priori era el lugar ideal.

Algo que me ha gustado especialmente es que no trata a los más pequeños como tontos, sino que lo hace como niños que son. El autor huye de las ñoñerías de algunas novelas que leíamos cuando éramos pequeños y trata de no edulcorar la realidad.

Resumiendo, Prohibida la ducha es una novela divertida y descarada que disfrutarán los pequeños y no tan pequeños de la casa. La amistad de estos seis niños los sacará de más de un apuro. 

jueves, 21 de mayo de 2015

París 2041, Ezequiel Szafir


SINOPSIS: París, año 2041. Una Europa dividida, y dormida, cae en manos de dictadores fascistas tras una década de depresión económica y radicalismo islámico. Tres amigos de la nueva Resistencia francesa luchan contra un régimen totalitario que reedita el pasado nazi.
Ambientada en un futuro incómodamente cercano, París 2041 es un canto al multiculturalismo que incluye los pilares de toda buena novela: intriga, romance, amistad, acción y una mirada nueva sobre una ciudad emblemática.
“Los pueblos sin memoria vuelven a su pasado”. Con esta frase de la novela se podría resumir muy bien este thriller político con tintes distópicos. El autor nos muestra un futuro que está a la vuelta de la esquina, y lo que es más aterrador, muchos de nosotros podríamos vivir. Para nuestra desgracia, la historia se repite una vez más.

Debo reconocer que mientras leía esta novela, no dejaba de sentirme incómoda porque el ser humano tiene que ser el único animal que tropieza mil veces con la misma piedra. Está visto que no nos basta con caer dos o tres veces, porque como muchas veces nos enseña la historia, no aprendemos de nuestros errores. Ese futuro tan desolador que se muestra en esta novela puede estar más cerca de lo que imaginamos. De hecho, los fanatismos están resurgiendo en todos los países de Europa y se mira con recelo a aquellos que no piensan como nosotros.

Paris, 2041 nos muestra adonde podrían conducir estos fanatismos que nuevamente van resurgiendo en esta Europa unida por el euro, pero desunida por una crisis política, ideológica y social, aunque lo más justo sería hablar de una crisis de valores. En definitiva, el autor nos ofrece las consecuencias de este caldo de cultivo que estamos viviendo en estos momentos.

Paris ha "sido liberada" de musulmanes, negros y judíos, que viven en la Zona Libre, o lo que es lo mismo, un gueto donde, por extraño que pueda parecer, muchos de ellos se sienten más libres que en la zona gobernada por el partido. Los drones vigilan los movimientos de los ciudadanos y las noticias que llegan están manipuladas por el gobierno. Las referencias al partido Nacionalsocialista obrero alemán son más que evidentes, desde la apropiación de esvástica hasta el saludo con la mano alzada. Y es aquí cuando te planteas si realmente volverán a tomar el poder los mismos que llevaron a Europa a la segunda guerra mundial. De pensarlo, me da pavor. Hay que admitir que estamos bordeando esa posibilidad, y esta novela es un fiel reflejo de lo que puede llegar a ocurrir.

La novela es un thriller político muy ágil, aunque el autor también se detiene en los discursos del presidente del partido que nos hacen replantearnos hacia donde conducen los fanatismos. También podemos leer algunas reflexiones de la gente que está en la Zona libre (Farida o el dueño del bar que solo sirve té moruno) y que me han parecido interesantes.

Sin embargo, a pesar de que esta novela me ha gustado bastante siento que el final es precipitado. No me habría importado que el autor se recreara algo más en las escenas finales para asimilar y entender lo que se ha planteado al principio de la trama. Tanto la historia de Nicholas y de Antoine necesitan algo más de espacio para que la novela quede redonda.

Resumiendo, esta novela te hace reflexionar sobre lo que está ocurriendo ahora mismo en Europa y lo que puede volver a ocurrir, pero sobre todo  pone el dedo en la llaga sobre los fanatismos que poco a poco van tomando relevancia en el panorama político y social. Solo deseo que no lleguemos a este panorama que tan bien se describe en este libro.