viernes, 3 de junio de 2016

La madre del cordero


«Hacemos turismo cultural, visitamos iglesias y catedrales, nos arrobamos ante la belleza de los frescos románicos, de los lienzos renacentistas, de los retablos barrocos, de las imágenes de bulto talladas en sillerías, canecillos y retablos, de las prodigiosas arquitecturas que conforman el edificio, pero no entendemos lo que representan.» ¿Qué diferencia una iglesia de una catedral? ¿Por qué se representa el Espíritu Santo mediante una paloma? ¿Por qué al evangelista san Juan se le muestra unas veces imberbe y otras con barba? ¿Cómo distinguimos a san Judas Tadeo de Judas Iscariote? ¿Hubo una santa tutelar de las prostitutas? ¿Qué determina el grado de santidad de una reliquia? Con la inmensa capacidad divulgativa y el refinadísimo sentido del humor que lo caracterizan, Juan Eslava Galán nos guía por el arte religioso español más importante y nos enseña a interpretarlo y a disfrutarlo.

Es entendible que el Estado –cualquier Estado– se encamine hacia la aconfesionalidad, es decir, que no reconozca como oficial ninguna religión, pero ¿está provocando esta tendencia una preocupante incultura general? Dicho de otro modo, y aquí cito a los expertos en Historia del Arte: ¿darle la espalda al cristianismo está favoreciendo un peligroso desconocimiento de los símbolos que conforman nuestra sociedad? A ver, por ejemplo, ¿sabemos por qué mató Caín a Abel? ¿Por qué San Gil es el patrón de los terrores nocturnos y María de la Cabeza la de las mujeres sospechosas de adulterio? ¿Por qué la pila bautismal se coloca a la entrada de la entrada? ¿Le sangraban realmente las manos al Papa Pío? Para darle respuestas a estas preguntas escribe el prolífico escritor Juan Eslava Galán La madre del cordero, de la editorial Planeta, que se presenta como una guía completísima e imprescindible para entender una parte importante de la civilización cristiana occidental. “Una iglesia es un libro mudo que cuenta historias, una especie de tebeo, de cómic, porque la mayor parte de los feligreses eran analfabetos”, dice el autor. Pues sí: hay que ser lo suficientemente listo como para saber que detrás de la religión hay un universo riquísimo de símbolos, conceptos y ritos, sin los cuáles no se puede entender la historia del arte ni la evolución de las creencias, ni –fíjense- la construcción de nuestro imaginario colectivo. Pues vamos a ello.
            No es una novela. A medio camino entre un libro de arte y una recopilación de chascarrillos-cotilleos-curiosidades, el autor nos hace una visita guiada por los sucesos, los protagonistas y los ritos más importantes del Cristianismo para enseñarnos qué hay detrás de lo que vemos, de lo que nos parece que ha estado ahí siempre. La madre del Cordero nos cuenta la historia desde esa perspectiva irónica y afilada a la que Eslava Galán nos tiene acostumbrados. ¿Puede herir el particular humor de Eslava Galán? Yo diría que no, porque esa cuota de humor (y de sarcasmo) es inherente a su forma de contar las cosas y, además, le da al texto –de una profundidad considerable- una ligereza que se agradece. Este libro es como una caja de herramientas para que nosotros podamos ver el mundo que nos rodea desde otra mirada, sin duda más interesante, más erudita. Fíjense, tengo la sensación de que Eslava Galán, para evitarnos el aburrimiento, nos va ofreciendo continuamente historietas curiosísimas, datos desconocidos, conexiones extraordinarias. Este libro es como visitar una iglesia, pero no sólo la nave central y el altar, sino también los pasadizos secretos, las habitaciones cerradas.
            Planeta ha hecho un gran trabajo con esta recopilación: cientos de fotos a color hacen del ejercicio de la lectura una auténtica gozada porque el lector va relacionando los conceptos y las imágenes. Es definitiva, una edición exquisita. El resultado es, sin duda, interesante, coherente y sólido. Su prosa, en apariencia sencilla, pero dotada de una estudiada precisión, fluye. El autor sabe filtrar la información y dar los datos justos, los que saben que se quedarán en la memoria del lector. Es un zarandeo continuo a nuestro conocimiento: ¿Por qué, cuando se nos ha perdido algo, decimos ‘Cucufato, los cojones te ato’? ¿Por qué le rezamos a Santa Bárbara cuando hay truenos? ¿Por qué la antigua diosa de las cloacas era también la de las relaciones sexuales dentro del matrimonio? Escucharlo a él es como escuchar a ese abuelo que sabe de todo.
            La madre del cordero es un libro valiente y necesario, sin duda, porque la religión es más que un conjunto de creencias íntimas sino que es también un discurso que ha conformado la Historia de la Humanidad. Nosotros, todos nosotros, somos hijos de este relato y estamos conociendo el mundo a través de esas historias que se han quedado en el imaginario colectivo. Juan Eslava Galán hace una especie de árbol genealógico para que sepamos quiénes son Noé, Moisés o María Magdalena, qué significa el diluvio y por qué Dios habla de un cordero o de los peces. Además, sabe que la mejor manera de enseñar es entreteniendo. Y en eso, es un genio. Felicidades, a ese tándem: Planeta-Eslava Galán.




2 comentarios:

  1. Este libro no es para mi, lo dejo pasar.

    Saludos

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  2. No es para mí tampoco, pero gracias por la reseña.
    Besotes!!!

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